En Castilla y León, el PP ha hecho lo que la mayor parte de sus votantes aplauden: llegar a un acuerdo con VOX para gobernar en coalición. VOX ha sido claro: o entramos en el gobierno o convocas nuevas elecciones.

La realidad es que todo lo que no fuera un acuerdo similar al que llegaron con Ciudadanos hubiese sido un desprecio manifiesto a VOX. Cabe pensar que así lo ha entendido Mañueco y por ello VOX tiene la Presidencia de las Cortes de CyL, tres Consejerías y la Vicepresidencia del gobierno regional.

No obstante, siguen algunos en el PP pretendiendo colgar a VOX el sambenito de “ultraderecha” pero siempre sin explicar el porqué. Por ello ha sido necesario que muchos ex votantes del PP, sean ahora votantes de VOX, en un trasvase creciente.

Aun así, muchos del aparato del PP siguen sin entenderlo. Entre ellos Feijoo que ha evitado atacar directamente al gobierno de coalición PP-VOX, pero que ha descalificado, sin citarlo, a VOX, mediante una palabreja que tampoco ha definido “Nunca seremos un partido populista” Pues que dedique un tiempo a mirar el diccionario y aclare sus ideas.

Para gansadas hay que resaltar las del aún presidente del PP, Pablo Casado. En la reunión del Partido Popular Europeo, que ha tenido lugar en París este 10 de marzo, ha manifestado que “sus dos principales ejes, al frente del PP, fueron no llegar a acuerdos de gobierno con la extrema derecha de Vox y luchar contra la corrupción”.

Cabe interpretar que esos ejes son sus famosos y ocultos principios. El primero de ellos es espectacular por su pobreza intelectual. Equivale a seguir manteniendo que está en contra de VOX, pero sin explicar el porqué. En cuanto al segundo, ya se ha visto que su lucha contra la “corrupción” de Díaz-Ayuso, ha sido un ejemplo como mínimo de incapacidad, sin entrar en juzgar las intenciones que lo llevaron a actuar con claros tintes delictivos.

Por su parte, VOX ha cedido en lo programático ya que ha aceptado que no se derogue la Ley de Memoria Histórica ni tampoco la Ley de Violencia de Género, las cuales forman parte de sus posiciones políticas principales.

Cabe comprender que alguna renuncia había que hacer, pero sería conveniente que VOX deje claro cuál es su postura sobre ello, tanto ahora como en cualquier momento en que esos temas se planteen en las políticas de gobierno, vía presupuestos o aprobación de normas de desarrollo. Su presencia en el gobierno de CyL le ofrece ahora una plataforma institucional desde la cual puede predicar sus ideas con mayor eco.

El tema de la Memoria Histórica es especialmente importante por su calado ideológico. Renunciar a condenar al marxismo y sus manifestaciones es renunciar a atacar a la Mentira. Está demasiado vivo, no sólo en la América Hispana, véanse los casos de Cuba, Venezuela y Nicaragua, sino también en las mal llamadas élites “intelectuales” que se revisten de progresismo y que nunca son capaces de decir “No a la dictadura cubana”.

La Memoria Histórica no solo ataca al espíritu de reconciliación de la Transición, sino que lava la cara a Stalin y a todos los dirigentes comunistas del mundo entero y a sus atrocidades, pues pretende desvincularlas de la ideología criminal, el marxismo, que llevó a ellas.

Tanto es así que, aunque una gran parte del ejército ruso está dentro de Ucrania, esos “progresistas” son muy reacios a condenar la invasión porque en el fondo el presidente Putin, ex director de la KGB, rememora a la URSS, esa antigua patria de los “trabajadores”.

La ignorancia o la debilidad llevan al PP a no atreverse a condenar al marxismo, y a seguir teniendo un complejo de inferioridad moral ante el PSOE, al cual no se atreve a echarle en cara su complacencia ante los regímenes socialistas marxistas.

También calla el PP ante los elogios que muchas veces se le hacen en los ámbitos universitarios y que se cuelan incluso en los textos utilizados en las escuelas públicas. Por esa misma “prudencia” el PP ha forzado a VOX a renunciar a la derogación de la Memoria Histórica en Castilla León.

Los textos marxistas siguen propugnando la dictadura, la violencia y la eliminación de la propiedad privada. VOX desde el partido y desde el Gobierno de CyL debe recordar, siempre que haya lugar, que ellos son el partido de la Reconciliación entre los españoles y el partido de la Verdad.

Por ello deben reiterar con rotundidad que están en contra de toda ideología que propugne la violencia y que desean que los textos educativos condenen todas las ideologías que alaban o exculpan el uso de la violencia y de la dictadura.

Esta es la razón de fondo por la cual continuarán promoviendo la derogación de la Ley de Memoria Histórica, tanto a nivel autonómico como nacional, con la esperanza de que los demócratas de todos los partidos lo lleguen a entender y se unan a ellos en esta condena.

Enrique Miguel Sánchez Motos ( El Correo de España )