Que el procés empieza a formar parte del pasado no sólo vemos diariamente con la poca participación de la sociedad catalana en actos relacionados con ciertos eventos; en los datos de las encuestas; en ciertas palabras de los líderes catalanes. La decadencia del procés está en el mismo movimiento en sí.

Como podemos ver en este video, aquellos que hace 3, 4 o 5 años se hubieran manifestado conjuntamente, que creían en un pensamiento único, que hubieran dado la vida por Puigdemont, hoy en día se pelean entre ellos y marcan paquete a ver quien es más independentista o quien dice más chorradas.

También se ha visto en varios actos cuando, los presentes, a la llegada de Oriol Junqueras lo han llamado traidor, porque su partido ha decidido hablar -a todo lo llaman hablar- con el gobierno de Madrid.

Lo hemos visto en los manifestantes que algunos analfabetos dirán que un millón de personas se han manifestado y no han pasado de las 300.000 personas. Dentro de estos manifestantes tenemos que sumar a los liberados sindicales, vividores del procés y sus familias que obligatoriamente deben ir.

Si no fuera por ello, el fracaso hubiera marcado la jornada. Es más, para acumular a más gente por metro cuadrado, decidieron ir por la Vía Layetana y reducir el recorrido. No sea que la gente se cansara y decidiera largarse antes de empezar.

La decadencia empieza con imágenes como estas. El futuro no es de ellos, sino de aquellos que han luchado por el constitucionalismo, desde el momento que Puigdemont y Mas decidieron que en Cataluña se vivía muy bien y decidieron romper aquella armonía.

César Alcalá ( El Correode España )