EL PSOE DEBE COOPERAR, NO HACER EL RIDÍCULO

La información exclusiva publicada por este periódico sobre la trama Púnica es de enorme trascendencia. Según la documentación que ya obra en poder de la Justicia, el PSOE madrileño se financió ilegalmente a través de empresas del imputado David Marjaliza, una de las piezas claves de la trama, con casi un millón de euros.

Hoy contamos que dos cargos socialistas recibían acciones de Marjaliza a cambio de adjudicaciones. La rotundidad de las pruebas aportadas exige depurar responsabilidades en la Ejecutiva socialista de Madrid, a la que aún pertenece Lorenzo Sánchez, contratista de Púnica.

Por eso resulta patético el tuit exculpatorio de quien fuera secretario general de ese partido cuando la corrupción regaba en metálico diferentes municipios madrileños.

 Rafael Simancas arguye que todo es una maniobra para despistar a la opinión pública del ingreso mínimo vital. El ridículo argumental aflora cuando alguien se ve acorralado por los hechos.

A Simancas aún se le llena la boca afirmando que el PSOE significa regeneración frente a las corruptelas populares. Su actitud debiera ser más cauta y su voluntad de cooperación más transparente en un proceso por corrupción que afecta a su partido, cuyo crédito moral está por los suelos.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor