EL PSOE HIZO UN » CENSO OFICIAL » DE ENCHUFADOS PARA EXIGIRLES EL VOTO

Las cajas de documentos que se salvaron de la máquina trituradora en el Ayuntamiento del municipio sevillano de Huévar del Aljarafe están plagadas de información sobre el método que utilizaba el PSOE para controlar a los vecinos y dominar sus voluntades en las urnas.

A los papeles del «Plan 1.000» que publicó ayer ABC, en los que se especifica la fórmula para lograr los mil votos necesarios para la mayoría absoluta ofreciendo trabajos eventuales en el Ayuntamiento, se suma un listado a modo de «censo» oficial sobre el reparto de empleos.

El citado «Plan 1.000» aparecido en el despacho del primer teniente de alcalde socialista es un documento manuscrito. Pero toda esa información se pasó después a un listado, que aparece bajo el epígrafe «Relación de personal casos B», en el que se puede comprobar que los trabajos que se anotaron en el manuscrito en cada domicilio están después registrados en este «censo», ya pasado a una hoja de Excel.

El sistema tenía, por tanto, bastante sofisticación. No se trataba de una improvisación para lograr los votos. De hecho, muchos nombres de ambos documentos coinciden. Y los trabajos que dio el Ayuntamiento iban desde monitor deportivo a limpiadora o peón de mantenimiento.

Todos ellos eran, además, temporales. Nunca pasaban de tres meses. Pero no son la única prueba del uso del dinero público para fines partidistas. La actual alcaldesa, que salvó los papeles gracias a su decisión de cambiar las cerraduras del Ayuntamiento la tarde antes de su toma de posesión, está preparando la denuncia ante la Fiscalía de otros hallazgos como varias facturas abonadas por el Consistorio para la celebración de un mitin del PSOE, entre otras cuestiones.

Y lo más sorprendente del caso de Huévar es que es uno de los ayuntamientos más endeudados de España. Debe 30 millones de euros y tiene apenas 3.000 habitantes, lo que no supuso un obstáculo para Susana Díaz a la hora de nombrar director general de Empleo de la Junta al alcalde del pueblo, Rafael Moreno.

La alcaldesa del PP, María Eugenia Moreno, cree que los documentos destruidos «tenían que demostrar cosas sorprendentes porque si esto es lo que nos hemos encontrado, lo que no nos hemos encontrado me da miedo pensarlo», ya que los papeles del control de votos casa por casa se quedaron para el final en el trabajo de la máquina trituradora, que no pudo con tanta carga.

Había otros muchos documentos a los que el PSOE dio prioridad para hacerlos desaparecer. «Lo que ha salido no es nada para lo que hay aquí, hay mucha documentación y esto es sólo una muestra», se atrevió a decir ayer Moreno, que explicó con detalle cómo pudo conservar estas pruebas: «Hasta el viernes 14 de junio, día antes de la toma de posesión, los dos partidos estábamos negociando con Adelante (Podemos) para ver si formábamos gobierno. Yo entro de alcaldesa porque soy la más votada y Adelante se abstiene.

Y el PSOE no se esperaba eso, así que no había terminado de recoger las cajas de los despachos. En cuanto yo tomé posesión ordené cambiar las cerraduras. Si no llego a andar lista, se pierde todo porque ellos no me querían dar la llave, por eso decidí tomar esa medida».

Ganaron los populares, pero Podemos y Ciudadanos, que habían obtenido un concejal cada uno, apoyaron a los socialistas después de acordar una subida de sueldos. Pero unos días antes de las elecciones, cuando se atisbaba un posible cambio de poder histórico en la localidad, varios empleados del Ayuntamiento se fueron a un solar perteneciente al cementerio municipal en el que los sepultureros queman los restos de madera de ataúdes antiguos. Iban con varios carrillos de mano llenos de expedientes municipales y documentos administrativos. Y lograron quemar gran cantidad de ellos en las brasas del camposanto.

Sin embargo, un concejal del PP se percató de la artimaña y llamó urgentemente a la Policía Local, que se personó en el lugar y detuvo la destrucción de papeles. Las fotos que ilustran esta información muestran el momento en el que se paró la quema.

El portavoz del PP en Valencina, Ramón Peña, explicó ayer a este periódico que «hemos denunciado el caso, pero hasta ahora no se ha tomado ninguna medida y también hemos pedido expedientes que consideramos polémicos al gobierno, pero nos los deniegan todos, probablemente porque ya no existen».

Alberto García Reyes ( ABC )