Hasta tres veces en ocasiones anteriores el PSOE votó en contra de que la memoria histórica fuese la coartada para que, desde una perspectiva penal, pudiese hacerse una revisión jurídica, con efectos prácticos y condenas específicas, contra el franquismo en pleno siglo XXI.

Con las enmiendas planteadas a su propia ley de ‘memoria democrática’, el Gobierno sabía que estaba alimentando un bulo, una auténtica noticia ‘fake’ de esas que tanto dice combatir.

Está tramitando las enmiendas para abrir juicios penales a miembros del franquismo aún vivos a sabiendas de que es imposible.

De que es ilegal e inconstitucional. De que no puede jugar con la prescripción de los delitos a capricho, y de que no puede crear leyes ‘ad hoc’ de un revanchismo cainita para reescribir la historia.

Se lo dijo en su día el Consejo General del Poder Judicial, y se lo dijo el propio Consejo Fiscal

O sea, su propia fiscal general. Pero el sanchismo consiste en eso, en simular, maquillar y crispar, para después mentir.

ABC