EL PSOE PODEMIZADO

¡ Qué espectáculo ! Pablo Iglesias aportó a la moción de censura 91 escaños, Pedro Sánchez 89. El líder de Podemos se considera, no sin razón, copresidente del Gobierno y como tal actúa cada vez de forma más descarada. Pedro Sánchez consiente porque no le queda otro remedio. Eso sí, no pierde la esperanza de continuar llenando su cesto de votos.

Aspira, tras las próximas elecciones generales que pretende convocar en 2020, a desembarazarse de las argollas podemitas. Por el momento, sin embargo, Pablo Iglesias le domina en todo lo sustancial, dejándole que desempeñe el papel de presidente como si fuera un actor en una función de teatro por el líder podemita dirigida.

Iglesias pretende descuartizar la Transición. Lo ha declarado de forma reiterada. El eje del sistema de la Transición es la Monarquía parlamentaria, como en Suecia, Holanda o Dinamarca, naciones bien lejanas al ideal podemita de la Cuba castrista o la Venezuela de Maduro. El líder de Podemos aspira a triturar la Corona.

El problema, como ha subrayado Francisco Rosell, es que un PSOE podemizado ni defiende al Rey ni ampara a los jueces y magistrados en Cataluña ni exige el cumplimiento cabal de la Constitución. El sistema se desmorona en Cataluña y el Gobierno esconde su cabeza de avestruz, se lava las manos y vuelve la vista hacia otro lado como si no ocurriera nada.

Su objetivo se reduce a ganar tiempo para que Pedro Sánchez siga representando el papel de presidente y agote la legislatura a la espera de que las elecciones generales puedan enderezar el rumbo perdido. Todo eso suponiendo que el sector radicalizado del PSOE no se esté frotando las manos compartiendo los objetivos finales de Podemos.

El Frente Popular maneja la mayoría parlamentaria con la complicidad de los secesionistas catalanes que se aprovechan, día tras día, de la debilidad del Gobierno Sánchez. El títere racista, que se ha permitido calificar a los españoles de bestias carroñeras, humilla todas las semanas al inquilino de Moncloa. España, en fin, se está desvertebrando aceleradamente.

Los secesionistas pretenden algo más que destruir la Monarquía. Lo que anhelan es fracturar España Y el PSOE podemizado les está haciendo el juego, ante un pueblo atónito que apenas puede ejercer el derecho al pataleo pitando y abroncando al presidente cuando le es posible hacerlo.

Luis María Anson ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor