Palabras de Santiago Abascal, en EsRadio, entrevistado hoy 22 de marzo por Federico Jiménez Losantos en su programa «La mañana de Federico». Lo primero que observamos en Abascal es su serenidad y su sinceridad. Expresó, contestando a las preguntas, que el crecimiento de VOX no se lo esperaban.

«Estaba fuera de nuestros planes el crecimiento de VOX». El crecimiento repentino de esta formación, es fácil de entender: no hay un gobierno del pueblo, sino contra el pueblo, y la oposición que hizo Pablo Casado, que no acaba de desaparecer del PP, fue la de darle la razón a Sánchez.

Como consecuencia todo esto es un desastre brutal, y la gente desesperada ya sabe que no puede votar a esos partidos tradicionales. Cuando gane Vox por mayoría absoluta, esos dos partidos serán sus mayores enemigos.

Frente a las mentiras sistemáticas de Pedro Sánchez y la última trapisonda con el antiguo Sahara español, para evadirse de los graves problemas interiores, dice que no hay un instrumento legal para evitarlo. Desde la oposición lo único que pueden hacer es no frustrar la alternativa contra Sánchez.

Eso ya lo dijo cuando aquella moción de censura contra Sánchez que solo sirvió para que Pablo Casado insultara a Abascal y rompiera con él. Y esa alternativa no es más que la unión del PP, de los que espera que lo tengan tan claro como ellos. Lo prioritario es sacar del poder a Pedro Sánchez, y solo la unión de Vox y PP lo puede hacer.

Desde luego que cualquier otra situación previsible no puede ser peor que tener este gobierno social/comunista en el poder, destrozando España. Introdujeron la mayor ruina que se puede tener en una nación: el socialismo y el comunismo.

Corre un chiste por WhatsApp de una viñeta donde un niño pregunta a su madre, qué hay para cenar. La madre abre la nevera que está totalmente vacía, con alguna telaraña y responde: socialismo.

Al lado de esto anda una foto de los sindicalistas de UGT y CC.OO, protestando contra la huelga de transportes porque no les llega el marisco. Con el abundante dinero con que los ha comprado el gobierno para que lo defendieran a él, de los trabajadores traicionados, bien pueden tener llena la nevera, no de socialismo, sino de marisco, gracias a los trabajadores.

Abascal mostró en la entrevista, como el otro día en el mitin de la Cibeles, ser un hombre, sensato, coherente y buen español. Un hombre del todo presidenciable. De su templanza no se puede inferir más que un rayo de esperanza en este caso del gobierno, y de la nación, entre estas huelgas que provocan la carestía y ausencia de productos, y la devastación de la vida de tanta gente trabajadora.

Posiblemente acabe esto en un estallido social, craso error porque nos haremos daños a nosotros mismos. No al gobierno que no soluciona problemas si no que crea más para tapar a los anteriores, como suele estar acostumbrado. Pero esto todo, como se dice de las mentiras, tienen un recorrido corto.

Pronto se topan contra un límite infranqueable en torno al cual estamos dando vueltas como zombis. Sánchez anda por Europa a lo suyo, con el falcon, tras liarla con Marruecos y Argelia, mientras los españoles se debaten con los problemas crecientes que no se solucionan. Sánchez está en Babia y le encantaría ver desde lejos cómo nos matamos. ¡Ese es Pedro Sánchez!

El PSOE debe de desaparecer no solo de España, sino de la faz de la tierra. Pero no antes, sin pasar por el banquillo, ser juzgado y devolver lo robado e indemnizar por todo el daño hecho. Mientras no triunfe la justicia, sobrará todo lo demás.

Y jamás volveremos a un buen estado como el de la transición cuando estos majaderos empezaron a engañar, corromper y a estropearlo todo. España llevaba unos años estupendamente y ya no se aguantaban más. El socialismo deben cenárselo los progresistas que lo trajeron, pero solo ellos.

Y los mariscos hay que dárselos a las gentes más necesitadas y quitárselo a estos sinvergüenzas. Mientras más lejos de todos ellos, más cerca de Dios. Todo esto se puede arreglar, pero ya sabemos el modo único, ya que no hay otro.

Sin el menor mamoneo. Bien lo expresa Santiago Abascal: «nosotros con el PSOE, distancia infinita».

Fígaro ( El Correo de España )