EL PUEBLO Y EL POLÍTICO

Desde que tengo uso de razón,
si no me falla la memoria,
siempre pueblo y político son
protagonistas de esta historia.

Hay problemas de inseguridad,
de alimentación y transporte,
busca el pueblo para su realidad,
un político al que esto le importe.

El pueblo se siente confundido
y sus penurias se hacen eternas,
mientras tanto en un partido
celebran elecciones internas.

El país vive una realidad tensa,
el pueblo comienza a murmurar
porque ha salido en la prensa
que un político quiere gobernar.

El pueblo busca la manera,
de mantener su esperanza,
protesta y se desespera
…y el político en cuestión se lanza.

El pueblo se siente cansado,
pero el guión no se ha roto,
pues el político se ha lanzado
y del pueblo tendrá su voto.

Van pasando las horas, los días
y la solución aún no aparece,
el pueblo clama por un mesías
…y el político muy amable se ofrece.

El pueblo tiene su dignidad
y exige que se le respete,
pide solución para su calamidad
…y el político promete.

Ante un presente de sacrificios,
al pueblo le preocupa el mañana
y escucha que en los comicios,
el mencionado político gana.

La nación vive un infierno
y el pueblo tiene paciencia,
sólo quiere un buen gobierno,
sin importar su tendencia.

Si es de centro o de derecha
o si tal vez es de izquierda,
ya de cada promesa hecha
el político no se acuerda.

Siempre la misma historia,
tantas veces repetida…
el pueblo tiene memoria,
pero el político olvida.

Lo vemos pidiendo ahora,
al pueblo que confíe…
pero el pueblo protesta y llora
y el político se ríe.

Al final de todo, más o menos
se obtiene el mismo resultado,
el político con los bolsillos llenos
y el pueblo… pidiendo prestado.

Álvaro Márquez