EL REY, DECISIVO FRENTE AL DESAFÍO SECESIONISTA

Asociaciones de víctimas del terrorismo y organizaciones empresariales han pedido en las últimas horas a Quim Torra que mañana se comporte como el presidente de la Generalitat durante el acto de homenaje a las víctimas de los atentados en Barcelona y Cambrils, y abandone su pretensión de convertirlo en un aquelarre contra el Rey.

En todo caso, el jefe del Estado personificará el dolor de todos los españoles, igual que lo hizo 12 meses atrás en la manifestación contra el terror que el independentismo no dudó en convertir en un ensayo general de la Diada y en una obscena encerrona a Don Felipe.

El Monarca se ha convertido desde entonces en la gran obsesión del secesionismo, inmerso en una campaña de boicot que no sólo supone una inadmisible deslealtad institucional que ningún catalán se merece, sino sobre todo un ataque a toda España.

La ofensiva es también una cobarde respuesta a la impecable reacción que viene manteniendo el Rey ante el desafío independentista, obligado en ocasiones a suplir el vacío de liderazgo, con hitos como el discurso del 3-O, decisivo para la unidad de las principales fuerzas constitucionalistas ante la aplicación del 155.

Don Felipe mañana estará en su lugar; veremos cómo se retratan Torra y los suyos.

El Mundo