EL REY SOL EN LA MONCLOA

Hoy aquellos mandatarios que levitaban sobre los mortales nos parecen remotos. Pero todavía pulula por la moqueta pública algún personaje de estrambóticas querencias autocráticas. Sánchez fue entrevistado ayer en Radio Nacional.

Preguntado sobre qué hará para traer a España a Puigdemont, tal y como prometió en el debate televisivo, se puso estupendo y parafraseando al Rey Sol vino a decir que la Fiscalía General del Estado es suya. «La Fiscalía, ¿de quién depende? Del Gobierno. Pues ya está», zanjó con deje chuleta, mientras el entrevistador asentía con el preceptivo tono genuflexo de los canales públicos.

Sánchez vuelve a acreditar que le resbalan las normas de buen gobierno de nuestro sistema. O eso, o mostrando una aplicación académica similar a la de la tesis se fumó las clases de Primero de Democracia. El Gobierno nombra al fiscal general del Estado, en efecto.

Pero el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal consagra la independencia de criterio de esa figura, cuyo única guía es la legalidad, y no los intereses políticos del Ejecutivo. Cierto que casi todos los gobiernos han mangoneado al fiscal, y que muchos incluso lo convirtieron en su pelele mamporrero.

Pero hasta la llegada del Rey Sol a Ferraz nadie se había atrevido a ufanarse en voz alta que la separación de poderes no existe y el fiscal jefe es el presidente.

Patoso y lamentable desliz de Sánchez, que ha proporcionado munición argumental a los sediciosos separatistas, pues al minuto ya estaban cacareando que en España no existe una Justicia independiente.

Luis Ventoso ( ABC )

viñeta de Linda Galmor