EL SEXO, SIN

En estos tiempos duros de vírica pandemia,
usemos mascarilla, benéfico antifaz.
Si el virus nos ataca, nos sitia y nos apremia,
serán las mascarillas antídoto eficaz.

Empleen mascarillas (perdón por tanto introito)
en todos los momentos, con solo una excepción:
absténganse, si acaso, de usarlas en el coito,
que para la coyunda no cumplen su función.

A ver que les aclare. Que no es que desapruebe
el sexo enmascarado. Que a mí qué más me da.
Pero en el coito, amigos (y en el sesenta y nueve),
la mascarilla sobra. No es útil, y ya está.

Aunque si ustedes quieren vencer por siempre al bicho
y derrotar del todo la horrible enfermedad,
absténgase del sexo, que, al cabo, es un capricho,
y ejerzan, pudorosos, la Santa Castidad.

Fray Josepho ( Libertad Digital )