Tras la toma de la calle por el sindicato de Solidaridad, fue tomada Madrid al día siguiente, por eso que llaman «la España vaciada». El día 20 se llevó a cabo en la capital de la nación, la manifestación del campo contra los cleptómanos del gobierno cada día más desbocados, mientras los trabajadores del campo cada vez peor lo pasan.

El gobierno que administra el dinero de todos, tras robar al pueblo, lo engaña y humilla, y el español eso ya no lo permite por nada del mundo. Los que como sanguijuelas no quieren soltar el poder ni a palos, y siguen abusando, obsesionados con el peor régimen, de saquear y arruinar, no lo van a pasar nada bien.

A ver si a los «Progresistas» a cuenta de los demás, se les acaba el Progreso. En la «manifa» había muchísima gente que no era de derechas, si no que había votado a la izquierda. Nadie de la derecha extrema o extrema derecha que vociferan y culpan, las incompetentes ministras podemitas.

Eso sin saber ya qué decir ni cómo ocultar sus latrocinios. Fue una masiva manifestación totalmente apolítica y variopinta. Solo la protagonizaron los trabajadores, ganaderos, cazadores, etc., los hombres y mujeres que viven en el campo y del campo y del sudor de su frente; ninguno de ellos de la política.

JUNTOS POR EL CAMPO

Con este lema se desarrolló el domingo (20 de marzo) la manifestación que ocupó toda la Castellana hasta nuevos Ministerios y llenó las calles de Madrid, de autobuses y de gente de todas las regiones en protesta contra el gobierno. La manifestación terminó como empezó: ni una sola incidencia.

Ni la primera papelera rota; ni un escaparate roto o tienda saqueada; ni un policía insultado o herido; ningún contenedor incendiado y ni el primer acto vandálico registrado, entre los cuatrocientos mil trabajadores que se manifestaban. Bien sabedores del trabajo más duro conocido: el campo.

El mundo rural movilizado contra las políticas y el desprecio del ejecutivo de Sánchez, en la mayor manifestación de su historia. Concentrados ante el ministerio de Agricultura, de Luis Planas, antes de las 11 horas, para desfilar desde allí por el paseo del Prado, pasando ante el Ministerio de Consumo, de Garzón, bestia negra para los agricultores y ganaderos, llegando después hasta Cibeles para enfilar por el paseo de la Castellana hasta terminar a las tres de la tarde junto a Nuevos Ministerios, lugar de la Tribuna de oradores. Con una idea clara: no se descarta que continúen las protestas si no se atiende las reivindicaciones.

Por si fuera poco, el país sigue paralizado por la huelga de los transportistas que no solo afecta a los supermercados sino hasta a las gasolineras. El presidente del Gobierno, está en Babia, anda de gira extranjera, como es su estilo, falconeando siempre, vendiendo lo que queda de España, pero nadie se la compra. Ya vendió el antiguo Sahara español. Vende hasta lo que no es suyo y hace desaparecer el dinero como por arte de magia. Por qué lo habéis votado, ¿es que no lo veíais venir?

«Agricultores, ganaderos, entre ellos los del toro de lidia, regantes, cazadores… El campo entero toma Madrid en una de las protestas más multitudinarias de la lucha agraria», titula El correo de Galicia. Ciertamente este titular se puede hacer extensivo a todas las regiones. ¿Y el combustible para trasladar tractores y venir ustedes hasta aquí?

Pregunté a un gallego, y el hombre contrariado no supo qué contestarme, quizá por aquello de que los gallegos nunca dicen ni sí ni no. El apuro por el que pasa toda esta gente, agricultores y ganaderos, cuando no le llegan los gastos para la producción por culpa de un gobierno progresista a cuenta de los demás, es irritante. Los que más se vieron y mejor hablaron en la tribuna fueron los cazadores.

tribuna estaba al final del recorrido, en la plaza San Juan de la Cruz, junto a Nuevos Ministerios, donde están las estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero. Cerca del que llaman «Ministerio para la transición ecológica y el Reto Demográfico», (Por su firma los conoceréis, antes no se llamaba así) a donde estaba la bonita estatua ecuestre del Caudillo que hasta Carrillo fue allí a aplaudir cuando la quitaron.

En la izquierda todo es horrible y feo, y no distinguen la belleza, ni el bien del mal, ni la verdad al estar instalados en la mentira. Partiendo de ahí todo lo demás es así. Se niega a quitar ese bodrio de las dos estatuas que debe retirar según la legislación europea y española, pero no le da la gana, como así está acostumbrada. Los dos bichos de la estatua, son los mayores genocidas que iniciaron la guerra civil, matando hasta Calvo Sotelo.

El gobierno se excusa ante los problemas que nos invaden diciendo que «Una horda de ultraderechistas y agentes de Putin encubiertos de ganaderos y agricultores se manifiestan contra Sánchez en Madrid». Pero la realidad es que no hay nadie de ultraderecha, más bien de gentes de izquierda, que protestan cuando les aprietan el zapato, y agentes de Putin, no hay ni el primero.

Bueno es que la izquierda mande a hacer gárgaras a Sánchez, ellos lo pusieron, lo mismo que sería bueno, que las mafias rusas terminen por darle polonio 210 a Putin (Una copita), como él se lo dio a tomar a tantos. ¡No caerá esa breva!

Fígaro ( El Correo de España )