EL TIMO DE LA IGUALDAD

La igualdad es un mito, una creencia que nace de una premisa falsa. Todos no somos iguales. Ni de lejos, ni de cerca. Otra cosa es la necesaria igualdad ante la ley, donde no deben existir privilegios. Pero esa falacia de la igualdad de los alumnos, por poner un ejemplo logsiano, es algo que debemos combatir para que la demagogia no termine de cargarse el tejido social que nos une.

Cualquiera que haya dado clase, o ni siquiera eso, sabe que no pueden llegar al mismo objetivo los alumnos más inteligentes y los más limitados. Si eso fuera así, los primeros perderían muchas capacidades para asemejarse a los segundos, que sufrirían una neurosis descomunal al pretender igualarse con los compañeros a los que no les ven la matrícula.

La igualdad es un mito y también es un timo. Solo hay que cambiar las consonantes de orden. En esta Andalucía donde nos han bombardeado con mil y una consignas sobre el tema, resulta que hay más mujeres que hombres trabajando para la todopoderosa administración de la Junta.

Hay más maestras que maestros, más doctoras que doctores, más enfermeras que enfermeros, más señoras en las administraciones centrales y periféricas que caballeros. En todos los lugares donde manda la Junta hay más mujeres que hombres… menos en aquellos puestos que eligen a dedo los mandatarios del PSOE. ¡Toma ya!

A ver quién explica ahora eso. Tanta propaganda pagada con nuestro dinero, y tantas amenazas a las empresas privadas si no respetan la parida de la paridad, y ahora resulta que los que se saltan la norma a la torera son ellos mismos. O la misma Susana, que nombra a más mujeres que hombres para los puestos donde se requiere una cualidad fundamental: ser del partido.

Este dato no es baladí, porque nos demuestra la gran mentira en la que se ha apoyado este Régimen que puede caer como un castillo de naipes marcados si al final llegan a un acuerdo los partidos de la oposición. Solo tienen que dejarse de zarandajas y de postureo para llevar a cabo una misión histórica en Andalucía. El resto es farfolla politiquera sin más.

Ciudadanos ha prometido que va a desmantelar esa red de chiringuitos donde la mayoría de directivos son hombres. A ver si es verdad. No lo decimos por la falta de igualdad o de paridad, sino por el gasto que supone el mantenimiento de esa red clientelar que ha colocado a buena parte de la militancia en puestos perfectamente prescindibles. ¿O es que la labor de un enchufado no puede hacerla mejor un funcionario por oposición? O una funcionaria, que son más. Y mejores.

Francisco Robles ( ABC )