Vivimos una tiranía.

Y Makow ha escrito bastante sobre los que manejan los hilos de verdad. 11 de enero de 2009, ya hace más de una década, literal. «Vivimos en una sociedad totalitaria que busca enmascarar la tiranía de modo que parezca normal, natural y necesaria, por lo que las masas aceptarán cada vez mayores cotas de degradación y servidumbre».

Mano o manos ocultas, enredadas entre sí, y dispuestas piramidalmente, manejando los hilos que se mueven detrás de la historia moderna y que siguen y persiguen una agenda secreta. Vinculadas falanges con la mayoría de nombres concluidos en ismo: comunismo, sionismo, liberalismo, secularismo, neoconservadurismo, fascismo, nazismo y feminismo. Sin olvidar, nunca, que agentes «soviéticos» diseñaron el FMI, el Banco Mundial y la ONU.

¿Democracia? Diga farsa

Y Makow posee la pedregosa certidumbre de que la democracia actual deviene patética astracanada que ejerce de brutal sistema de control mental y social sobre las masas populares. Los mass-mierda, a la sazón, censuran la información y el discurrir del pensamiento y la opinión libres. Y el inmundo entretenimiento popular distrae a la audiencia de lo que realmente ocurre, degradándola, intelectual y moralmente, al mismo tiempo.

Y sostiene Makow que una fuerza oculta, proveniente de un conciliábulo de banqueros de la ciudad de Londres (opinión compartida por Lyndon LaRouche) despliega su influencia y poder en la sociedad a través de la masonería, pretendiendo establecer una tiranía mundial para defender su despótico monopolio de la concesión de crédito (“creación” de la moneda).

Eternamente acreedores, la chusma perpetuamente deudora. Uno de sus objetivos finales, su húmedo sueño, es la despoblación mundial y la esclavitud de la humanidad. Esclavitud física, mental y espiritual. Faraones “astrólogos” y esclavos construyendo “pirámides”.

Falsa pandemia y Plandemia, acelerando el exterminio poblacional

Y la falsa pandemia actual, plandemia sin más. Y Makow, como quien estas líneas garrapatea, cristalino: aceleración de genocidas procesos históricos.

Luys Coleto ( El Correo de España )