ELECCIONES AL FONDO

El calendario electoral de los españoles comienza a agitarse. En poco tiempo, se votará en Andalucía, también huele a adelanto en Cataluña, y es segura la cita del último domingo de mayo próximo, cuando elegiremos de una vez alcaldes, presidentes autonómicos y eurodiputados.

Ante este horizonte y conscientes de que a algunos partidos y a sus dirigentes les va en ello la supervivencia, nadie quiere hablar de elecciones generales, que son las que de verdad necesita el país.

Es curioso y paradójico, pero la mayor fortaleza de Sánchez no es su brillante gestión ni su «gobierno bonito» -disculpen la ironía-, sino la estrategia de Podemos, PNV, ERC, PDECat y resto de convergencias, que prefieren asegurarse asientos en ayuntamientos y autonomías, antes de jugarse la cabeza en unas generales.

Es imprescindible aclarar, y al mismo tiempo estabilizar, la situación política y volver a gobernar con la legitimidad solvente y democrática de una mayoría o suma de mayorías salida de las urnas. De lo contrario, la involución de nuestra democracia será crítica.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor