ELEVAR EL NIVEL

Hasta ayer mismo, la precampaña se había caracterizado por su tono negativo y la ausencia de propuestas positivas para poner a España rumbo al futuro. A falta de debate político de altura, palabras cada vez más gruesas.

Ayer conocimos las ideas del nuevo PP, más ideológicas que antaño, así como los planteamientos de Rivera, razonables, acerca de unificar en todo aquello que puede ser más útil y eficaz al ciudadano, estudio de la Constitución incluido.

También tuvimos la oportunidad de escuchar la nueva versión del catálogo de ocurrencias de Podemos, que siguen oliendo a la naftalina del fondo de armario de la primera mitad del siglo pasado.

El error de la dialéctica política española radica en que los partidos convocan a los votantes a hacer un juicio de valor entre buenos y malos, pero nadie exige deliberaciones públicas, serenas y ponderadas entre los distintos dirigentes acerca de sus propuestas, su virtualidad y las consecuencias que esas medidas pueden tener en la vida real y cotidiana de todos, así como su viabilidad.

Queremos que nos resuelvan los problemas, y es justo de lo único que no hablan.

El Astrolabio ( ABC )