EMBESTIR

Carece de sentido una investidura si no se tienen los apoyos garantizados, y un estadista la anularía. Salvo que hubiera votación secreta, es decir libre, como en Europa cuando se elige quién preside la Comisión.

El martes habrá una embestidura: Sánchez dándose contra el muro del no para meter miedo. La política española lleva así degradándose cuatro años, y la opción de unas cuartas elecciones en cuatro años es plausible.

Mas no ocurrirá: no por razones racionales o de decencia: es que a ningún partido le interesa (salvo tal vez al PP, que, al haber tocado fondo, sólo puede subir; y a Errejón, que quitaría votos a Podemos y al PSOE), así que al final Sánchez ofrecerá un algo a Unidas Podemos para septiembre, justo antes de la sentencia, que esta vez Iglesias no podrá rechazar.

El Rey lo sabrá en agosto. Los indepes ya lo saben hoy.

Tadeu ( El Mundo )