EN EL BARRIO DE LA CRISPACIÓN

La autocrítica hace a los seres humanos más grandes, pero Sánchez ha renunciado a esa grandeza, como a tantas otras. Ni asomo de autocrítica ni petición de perdón.

Al contrario, su mano derecha, Carmen Calvo, arremetió contra el PP, en su ya clásico tono descalificador y apocalíptico, que tanto le caracteriza a ella y a Lastra.

Ambas, como expresión del socialismo reinante en España, convierten en enemigo a todo aquel que no esté de acuerdo con ellos. Ambas también carecen de un nivel intelectual suficiente, son muy elementales, por eso, como Sánchez, practican la audacia.

Se ven así mismas como la consagración de todo lo justo y lo bueno. Sin embargo, se resisten a analizar sus acciones y resultados. Poca acción para el bien común.

Son otro rostro más del populismo. En su lógica no existen los argumentos, solo intereses y descalificaciones. El Covid se ha llevado por delante miles de vidas.

Ni autocrítica ni petición de perdón ni palabras para la esperanza. Solo ataque y desprecio a quien no piensa como ellas.

El Astrolabio ( ABC )