Milagro! ¡ Eureka!  Doña Irene Montero (Irena o Ireno) y su Corte de feministas brindaron anoche con champán francés celebrando  el triunfo  de dos mujeres…(la tercera hizo lo que pudo, pero lo justo para dejar a su «amigo» el podemita en su rinconcito) a pesar de que esas dos mujeres se llamaran Doña Isabel Ayuso y Doña Rocío Monasterio… y eran en el debate de TeleMadrid las representantes del PP (por desgracia, el Partido del cobardica Casado y Don Teo, el fullero compra-votos)) y de VOX (los resistentes). Increíble pero cierto. 2 mujeres que valen más que 4  hombres. La Reina del feminismo apoyando a dos mujeres.

Ello demuestra mejor que ningún comentario lo que ha sido el Debate de los aspirantes a presidir la Comunidad de Madrid… y sí,  ha sido  una batalla en toda regla,  todo bien, aunque con los papeles cambiados, pues las Señoras llevaban consigo el letrero del «No pasarán» ( los «rojos» de Doña Dolores) y ellos,  los suyos, el de Lénin, el de Trotsky, el coletas el de  Cháves-Maduro  y el  del pobre Kerensky.

Ellas defendiendo al pueblo llano, al de verdad, y ellos defendiendo sus «chiringuitos», sus «onegés», sus «liberados» y sus «harenes». Ellas defendiendo que las mujeres puedan volver a sus casas en libertad y sin miedo y ellos defendiendo que las mujeres puedan volver solas y borrachas.

Si, amigos nacionales, lo de este primer debate televisivo ha sido una verdadera batalla (pero, de las de antes, de las de nuestra Reconquista), en la que doña Isabel era la caballería ligera y sus cargas como «picotazos» de avispa y doña  Rocío, la caballería «pesada»,  con sus falanges espartanas y sus catapultas romanas masacrando al enemigo y ellos eran el «pito gordo», la  «trompeta», el «trombón»  y el «tambor» de la orquesta  que va por delante abriendo el paso al general o generala o generale victorioso.

Señores, dadles a estas mujeres la TELEVISIÓN y conquistarán hasta la Moncloa, porque, además, las dos son guapas… así que Señor Sánchez, Rey Eteocles («Madre,a cualquier precio el Poder jamás es caro») tenga cuidado y no mienta más porque estas señoras le pueden mandar a la «puta calle», donde debe estar!… Y mañana más.

Julio Merino ( El Correo de España )