Los que somos de pueblo sabemos que para cruzar el arroyo con el que convivimos desde que casi aprendemos a andar, sin que te llegue el agua a las rodillas o te arrastre en cuanto caen cuatro gotas, lo mejor es aprovechar las pocas piedras que como estacas se mantienen  firmes entre orillas y saltar de una a otra para cruzar sin mojarte  (aunque algunos torpes se caen casi siempre).

Pues, esas piedras que te ayudan a pasar el riachuelo son los «chiringuitos» que se han montado (y se siguen montando) los «rojos» desde que fueron legalizados en 1.977 y más aún cuando comenzaron a llegar a los Ayuntamientos en 1.979.

¿Y qué es un «Chiringuito»? Ellos lo saben muy bien, como saben mejor que los «gilis» de las Derechas, cómo disfrazarlos y defenderlos. El «chiringuito» es un «ente» ficticio, pero legalizado (no siempre, y eso ya es corrupción declarada) formado por un grupo o grupito de amigos o familiares, militantes o simpatizantes o posibles votantes del Partido, que se buscan un objetivo atrayente, por ejemplo: «Cómo influye la Luna llena en el embarazo de las hormigas» o «Cómo atraerse el turismo lapón para esquiar en Sierra Nevada»… y de inmediato se solicita una subvención a la Dirección General oportuna, o a la Delegación, o Ayuntamiento, o Diputación, o Junta o Ministerio correspondiente, siempre que sean de los «tuyos» o alguna  Caja de Ahorros amiga…que ya está concedida de antemano, pero no para llevar a cabo el Informe o Estudio objeto de la petición, sino para estar a disposición del Partido (manifestaciones, escraches, concentraciones, caceroladas, propaganda electoral, pega de carteles, redes sociales, tertulias de R-TV y etc, etc, etc… que por eso el que paga manda).

Bien, pues ese es el éxito de las Izquierdas, de los Independentistas catalanes, de los nacionalistas y del feminismo oficial: los cientos, los miles de «chiringuitos» que han conseguido montar y mantener infiltrados en la propia sociedad española: educación, sanidad, turismo, cultura, agricultura, servicios…e incluso en la mismísima Iglesia, o las Fuerzas de Seguridad  y en las finanzas.

Y ESE ES EL FRACASO DE LA DERECHA, (y especialmente del PP)  el no haber sabido desmontar esa red cuando han podido o pueden porque están en el Gobierno… o haber caído en la tentación de hacer lo mismo y crear o amparar sus propios «Chiringuitos«… Y esa es la Asignatura Pendiente también de Doña Isabel Díaz Ayuso: no haber acabado con los más de 100 «CHIRINGUITOS» que el PSOE (y más últimamente el podemita UP del marqués de Galapagar y el MM del Errejón y Doña Carmena)… de donde salen los «liberados» que luego mandan o quieren mandar en las calles.

¡¡Menos mal que ahí ha estado y seguirá estando Doña Rocío Monasterio, la de VOX, que por lo que dice y hace se ha convertido en el terror de las Izquierdas y martillo de herejes comunistas madrileños!

Julio Merino ( El Correo de España )