ENRIQUECER

Incorporar en las listas electorales a personas ajenas a los aparatos de los partidos es una buena noticia y una práctica saludable para la democracia.

Lamento la pérdida de experiencia, pero no estoy en nada de acuerdo con aquellos que critican los «fichajes» de candidatos vinculados a otros ámbitos profesionales, como pueden ser la empresa, el periodismo, la abogacía o el Ejército.

¿Cuál es la razón por la que solo merecen dedicarse a la política aquellos que están afiliados desde antaño a un partido? Al contrario, cuantos más perfiles participen en el juego democrático, mucho mejor.

Me alegro de que la crisis actual de la vida pública española haya logrado conmover a algunos personajes y que estén dispuestos a tomar responsabilidad en el gobierno o en la oposición. En España, pecamos de falta de compromiso por parte de los más acaudalados o de los mejor situados.

Después se sientan en sus consejos a criticar a quienes gobiernan. Una pena. Por eso saludo con albricias esta repentina fiebre de los partidos por enriquecer su oferta, unos con más acierto que otros, a base de nuevas caras y nuevos nombres.

El Astrolabio ( ABC )