El autor de toda la cadena de delitos es Pedro Sánchez y su cuadrilla; el que llegó a presidente por el voto de Teruel Existe, engañando y traicionando a los españoles. Y el responsable de todo cuanto pasa en este contubernio judeo-masónico, es quien lo permite, Pablo Casado y sus adláteres.

Tampoco se escapa el Rey que firma los indultos sin ni siquiera poner mala cara. Debiera haber opuesto una resistencia y no dejarse caer así bajo un trilero. Se echa la soga al cuello y no protesta. Qué quiere, ¿Qué por su debilidad nos coma esta jauría de lobos rabiosos con su Tercera República? ¿Es que no ve que está en la diana, y ningún asesor, tampoco?

Si el valor al soldado se le supone, ¿qué se puede decir del Rey? Nadie creyó que pudiera llegar a tanto. Debiera tener más carácter, firmeza y autoridad. Y no olvidarse que es el jefe del Estado y de todas las Fuerzas Armadas, con las que quizá debería tener más relación y trato.

Si le queremos, también debe corresponder y no dejarse caer así en manos del enemigo que se disfraza de lo que sea. ¿Quién le va a salvar cuando vengan mal dadas? Cuando vengan peores porque las mal dadas ya llegaron.

El PSOE nos trajo a esta situación anormal y bochornosa. Ahora quiere cambiar la justicia patriarcal, según Irene Montero. Logró dividir a los españoles, y traer las dos Españas, otra vez, y prohibir el idioma español. Nadie tampoco lo creía. Trajo la guerra civil del 36/39, y no escarmentó.

Los necios no escarmientan y perseveran en sus errores. Consiguió por segunda vez con Pedro Sánchez, alzarse en el poder con intención de ya no soltarlo, acabar con la democracia y culminar su hoja de ruta con la Tercera República.

La primera vez trepó ZetaP apoyado en la ETA, y por el gran atentado. (Acabó la paz y eliminó la transición) Luego, tras dos legislatura: 11-M. 2004, a 2008 y, 2008 a 2011, con elecciones anticipadas por la insostenible situación de España. ZetaP, terminó haciéndolo tan mal, y tanto daño, que muchos de izquierdas votaron a Rajoy que no prometía mucho y se alzó en el poder con mayoría absoluta.

No vamos a decir, por otra parte tras este preámbulo, que Pablo Casado es cómplice, aunque lo parece, de cuanto hoy pasa. ¿Por qué no plantea una moción de censura y echa a este gobierno criminal? O lo intenta, al menos.

Porque no le da la gana de hacer lo que le hicieron a su partido y a su predecesor cuando dejó y llegó lo que ahora tenemos. No se atreve ante Vox, después de lo que le hizo, cuando la moción de censura a la que no quiso sumarse.

Se dedicó a despotricar contra Santiago Abascal, diciéndole entre otras lindezas que pisaba la sangre de las víctimas. Ahora prefiere pactar con el enemigo. Es tan cagueta y cobarde como Rajoy que nos dejó todo esto, por huevazos. Pablo Casado lo consiente por pusilánime.

Es mejor enredarse con los celos irresponsables, primero a Abascal y ahora a Isabel Díaz Ayuso, niñerías que le ocupan la mente. Eso no será ser un hombre de estado, como se cree. Eso es lo que hace un cobarde traidor, dejarnos en manos del enemigo. ¿Adónde ha llegado todo esto?

A Pablo Casado sólo le importa machacar a VOX, a la vez que machaca a la España nacional. Si le importara ya había hecho algo, uniendo la derecha y no dividiéndola. Se relaja bastante arreándole leña a VOX. ¡Vaya personaje!, y ¡vaya porvenir! Si fuera como Dios manda se uniría a Vox y hasta con el último que llegara, en firme moción de censura, antes de permitir un gobierno así descuartizando España y riéndose de todos los españoles de bien. Jamás se ha visto. Si dejaran a Isabel Natividad Díaz Ayuso, mandar en el PP, otro gallo cantaría.

Hacen falta valientes. A Isabel le gustaría domarla, olvidando que las mujeres son como los gatos, indomables. El mal se hizo muy fuerte, gracias al descuido de la derecha. Desde luego la primera fase del comunismo que es el meter el miedo en el cuerpo, bien lo consiguió el sistema tras perpetrar el 11 M.

Bien sabían algunos socialistas (uno ya murió) que eso iba a suceder así, y que tenían la toma del poder asegurada. Ahora lleva a los demás del ronzal, como corderitos para donde le da la gana, arguyendo que siguen la hoja de ruta. Así se dejó engañar Rajoy, por falta de crítica y valor y tragar todo lo que le echaban. ¿Hoja de ruta?

El que crea las cosas de la izquierda está loco y perdido. ¿Adónde nos lleva esa hoja de ruta de la izquierda? Al mismo infierno. Hoy ya no hablan de esas cosas como cuando lucían la «superioridad moral de la izquierda». Es decir, la superioridad para torturar y asesinar masivamente, destruir todo y empezar la guerra civil. Hablan de otras cosas parecidas, palabras rebuscadas engañosas, lemas y consignas con las que engañan fácilmente al que se deja.

Desde el 11-M para acá, todo es 11-M, o sea mentira. La izquierda la ha tragado como cosa propia, y ha desarrollado un odio inconcebible. El caramelo envenenado les metió al demonio dentro. Quizá con este segundo intento, no lleguen a culminar su hoja de ruta en la Tercera República, como sueñan con tanto empeño y necedad. Quizá España sea más resistente de lo que parece. Quizá se descubra que la mentira tiene las patas muy cortas. Quizá seguir perpetrando delitos ya no salga gratis.

Como la verdad suele ser cruel, lo mejor es borrarla del mapa. Eso es el invento de la memoria histórica, ahora, democrática por su gusto de jugar con las palabras y cambiarlas a placer. Lo mismo que hacen los comunistas con todo lo que les delata, retrata y les dice la verdad.

El socialismo es la preparación del terreno para el comunismo, o imperio del mal. Esa maldita mezcolanza -entre los malos y los peores- nos desgobierna. Tenemos amigos con los que no necesitamos enemigos. Amigos hipócritas y falsos que nos venden al precio de la traición, porque la peor desgracia de España es tener siempre el enemigo dentro.

Dispuesto a seguir al primer profeta diabólico que se presente y le engañe desde fuera. Ya no podemos tener peores gobernantes, y una oposición que no se opone a nada. Ni está ni se le espera.

Ya no podemos tener peor suerte como país.

Fígaro ( El Correo de España )