ERE QUE ERE

En el largo juicio oral de los Ere en su vertiente política, las defensas anuncian el color de lo que dirán en enero sus patrocinados (quienes no quisieron declarar como testigos, por cierto): no sabían, desconocían, no les constaba. Ni Chaves, ni Griñán, ni la ex ministra y ex vicepresidenta del BEI Álvarez sabían qué pasaba con las ayudas de marras, los 800 y pico millones defraudados.

El derecho a mentir, que no debería ser lo mismo que el derecho a no declarar en contra de uno mismo o a no confesarse culpable, es uno de los derechos más incomprensibles amparados, por vía interpretativa, en la Constitución, el Código Penal y la jurisprudencia.

El derecho al silencio es una cosa («que sean los demás los que destruyan la presunción de mi inocencia»); otra, que un imputado pueda mentir, si decide declarar. Susana Díaz, libre ella también de decir la verdad o no, ya ha resuelto el juicio antes de que empiece: inocentes.

Tadeu ( El Mundo )