ERREJÓN Y LA PESADILLA DEL POPULISMO PURO

Es cierto que en la decisión de Iñigo Errejón de dar la espalda a Pablo Iglesias han pesado los motivos tradicionales de la izquierda: el escozor de las purgas, la obligación del culto ciego al líder y el reparto de cargos.

Sin embargo, detrás de las divergencias con el pablismo hay una discrepancia absoluta sobre la estrategia política y el objetivo a la hora de ejercer el poder o de influir en él.

Errejón está empeñado en plantear en España un proyecto populista puro. La primera fase consistió en usar una retórica que definiera la situación del sistema como una crisis terminal, en cuya agonía era posible plantear una solución global, una especie de régimen nuevo fundado en otro paradigma.

El mecanismo político para esa transformación, tomado de una interpretación romántica e irreal de la historia de las revoluciones, era plantear una dicotomía antagónica entre lo existente -el régimen que solo beneficia a «los de arriba»-, y el interés del pueblo.

El Español