? ES ESPAÑA UN ESTADO DE DERECHO ?

¿ Hasta cuándo, Pedro Sánchez, vas a abusar de nuestra paciencia, a seguir mintiéndonos, a humillarte ante quienes odian a España, a despreciar a los que no te han dado su voto y a reírte de los que creyeron tus mentiras? En sólo dos semanas de gobierno efectivo, el independentismo ha hecho más avances que en las dos décadas anteriores, al ser reconocido como igual, legal y merecedor de todos los respetos.

¡Y todavía te atreves a decir que los constitucionalistas hacemos independentistas! Eso es no sólo una injuria, sino también una infamia, porque tus diálogos con ellos, que son negociaciones, tus consultas, que son referendos, y tu desjudicialización han hecho creer a los catalanes que la independencia es posible y, además, gratis. Cuando es la mejor manera de promocionar el separatismo. Aparte de otra gran mentira.

Por si fueran pocas las concesiones que les has hecho, sin recibir nada a cambio, la última desborda no ya todo lo ético, algo a lo que nos tienes acostumbrados, sino también todo lo imaginable.

Reconozco que pese a no tener la menor confianza en tu palabra ni en tus fines, nunca pensé que barajases la idea de modificar el Código Penal -¡con efectos retroactivos incluso!- para conseguir que los condenados en firme por la declaración de independencia unilateral pudieran volver a la calle y tú, seguir durmiendo a pierna suelta en La Moncloa. Pero está visto que han cambiado mucho las cosas.

Hoy, se puede dar un golpe de Estado incruento, usando las instituciones democráticas para subvertirlas, un golpe desde el poder para perpetuarse en él, como hizo Erdogan. Lo hicimos nosotros en la Transición, para pasar de un régimen autoritario a la democracia, lo malo es que ahora se intenta a la inversa, pasar de la democracia al autoritarismo.

Primero, se hace uno con el ejecutivo, aunque sea precariamente, para pasar a controlar el legislativo con habilidad, demagogia y los resentidos, que son más de lo que parece. Y ya, con esos dos poderes bien ensamblados, se controla el poder judicial, usando a los que tienen cuentas pendientes con la Justicia, a los oportunistas y a los despistados. Es como, sin darse cuenta, todo el poder se encuentra en unas solas manos.

No se trata, como he dicho más de una vez en estas columnas, de «desjudializar la política», sino, al revés, de «politificar la Justicia». La democracia muere y el pueblo ni siquiera se entera. Aunque se enterará pronto. Pues en vez de la libertad y la prosperidad que le prometían, se encontrará con miseria y dictadura, los signos características de las nuevas autocracias.

Muchos españoles creen que el franquismo nos vacunó contra los autoritarismos, pero se equivocan. Las dictaduras de izquierdas no se rinden, se perpetúan perpetuando la miseria, para que los súbditos dediquen todos sus esfuerzos a sobrevivir.

La pregunta de hoy es: ¿va Sánchez a ponerse del lado de Torra frente al Tribunal Supremo? Que tenga cuidado, se ha topado con la Justicia, que tiene la última palabra en un Estado de Derecho. Y aún lo somos.

José María Carrascal ( ABC )

viñeta de Linda Galmor