ES IMPOSIBLE OCULTAR EL CASO DELCY

Pese a los intentos del Gobierno por diluir el escándalo que supone el caso Delcy Rodríguez, sus efectos aún colean porque las explicaciones convincentes siguen brillando por su ausencia. Tras las contradicciones de Ábalos y el encastillamiento del Gobierno, ayer entraron en escena los socios de investidura de Sánchez para bloquear una investigación que debiera ser de ineludible ejecución.

Se trata de esclarecer en el Congreso los turbios encuentros que un ministro mantuvo en Barajas con la vicepresidenta de Maduro. En el Senado será la ministra de Exteriores y no Ábalos quien responda sobre la cuestión bajo el insólito argumento de que !sería extraño! que él contestase sobre un tema internacional.

Pero este propósito encubridor es estéril. El debate sobre la entrada ilegal en la UE de una persona incluida en su lista negra por graves delitos contra los derechos humanos ya tiene recorrido en el Parlamento Europeo, lo que prueba su trascendencia.

Ábalos debió haber dimitido tras su incapacidad para explicarse y las mentiras que encadenó. Su huida hacia adelante y las profundas lagunas que rodean el caso sabotean el papel que España estaba llamada a desempeñar por la democracia en Venezuela hasta la llegada de Podemos al poder.

El Mundo