ESCASA FE DEMOCRÁTICA

Crece la preocupación por el intento de vender como normal la anormalidad que padece ahora mismo España. Sufrimos un Gobierno en funciones que no tiene el menor atisbo de cumplir con la más elemental norma democrática de someter su acción al control del Parlamento.

Es el mismo Gobierno que convierte a la Abogacía del Estado en Abogacía de partido, arrasando con la neutralidad de las instituciones del Estado. Salvo gastar el dinero de todos en la improductiva economía de la subvención, no se le conoce a este Ejecutivo iniciativa alguna orientada a mejorar la vida de los ciudadanos.

Pocas veces en la etapa moderna se han utilizado de manera más sectaria los recursos comunes. La parálisis que vivimos tiene muchos culpables, no cabe duda, pero la historia no será benévola con aquellos que han usurpado la soberanía popular.

No responder ante el Parlamento, como en su día se le exigió a Mariano Rajoy, evidencia falta de fe democrática.

El Astrolabio ( ABC )