ESPAÑA, COMIENZA LA DICTADURA SANCHISTA

Día aciago, ayer. Negro subsahariano. Coleaba el ignominioso asunto de la embajada mexicana en Bolivia. La repugnante astracanada, tapar el siniestro y criminal neocolonialismo de la Podemia. Pero lo peor estaba por llegar.

Por la mañana, mutación de la Abogacía del Estado en el bufete de abogados de Polifemo Junqueras, dizque Oriol. El Supremo, esclavo del Doctor Fraudez, ágil y raudo, en días, impunidad del golpismo separatista. La soberanía nacional, cada vez más desvanecida, deja de existir. La basurienta UE, humillándonos sin parar, siempre a la espera de los tétricos dictados de los Master of Puppets. Los masónicos titiriteros, muy allende de nuestras fronteras, manejando todos los hilos.

Media tarde. El recientemente condenado por corrupción, peneuve, también magníficos recolectores de nueces de bandas asesinas. Robo y crimen. Se concede a los separatistas vascos las competencias en cárceles, Seguridad Social, aeropuertos, selecciones deportivas nacionales, presencia directa en la UE e, incluso, acomodar la Constitución/Prostitución española a las exigencias de los indepes vascos. Ellos mandan. Los españoles, además de asesinados, escarnecidos. Putas, los españoles, ponemos el catre. Más humillaciones. Los etarras más sanguinarios, pronto, en la puta rúe.

Por la tarde, vuelta de tuerca. Pacto de gobierno. Sociatas y podémicos, más impuestos, desigualdad y pobreza. Más deuda, en definitiva, que acabará induciendo un absoluto derrumbe de nuestra economía que volverá a transformarnos, otra vez, en una colonia económica de la UE, del BCE y del FMI. Ruina, en definitiva. Ruina gorda, en palabras de Joaquín, otro año más en el Betis. El resto del programa de gobierno, más allá de lo económico, brutal, totalitaria y liberticida ingeniería social.

Un 11-M de 2004, a través de un atentado de falsa bandera, todo se apresuró abrupta e inauditamente. Malos tiempos, nos aguardan. Resistir y descojonarse en sus putas jetas. No queda otra. En fin.

Luys Coleto ( El Correo de Madrid )

viñeta de Linda Galmor