Tiempo para soñar despiertos

Los que siguen son los cuatro primeros párrafos del artículo de Julio Merino titulado «O Iglesias o Abascal». Acaba de salir en El Correo de España hoy domingo 14 de febrero, día de los enamorados (por san Valentín), y jornada electoral en Cataluña.

 Este es Julio Merino:

 Cordobés de la cosecha del 40 (1940), Merino es periodista y miembro de la Real Academia de Córdoba. Se ha desempeñado como redactor del diario Arriba, redactor-jefe del Diario SP, subdirector del diario Pueblo y director de la agencia de noticias Pyresa.

En 1978 adquirió una parte de las acciones del diario El Imparcial y pasó a ejercer como su director. En julio de 1979 abandonó la redacción de El Imparcialjunto a Fernando Latorre de Félez. Unos meses después, en diciembre, fue nombrado director del Diario de Barcelona. Fue fundador del semanario El Heraldo Español, cuyo primer número salió a la calle el 1 de abril de 1980 y del cual fue director.

Conocida la breve nota biobibliográfica anterior gracias a El Correo de España, este histórico del periodismo español que es Julio Merino también es, desde luego, como un noticiario abierto las 24 horas, un canal de información permanente, una hemeroteca y una enciclopedia abiertas de conocimientos de primerísima mano y fruto todo de su experiencia personal directa sobre la realidad española en los últimos 60 o 70 años.

Una pasada, como dicen nuestros jóvenes, de suerte que hay días en que aparecen varios artículos suyos en El Correo de España (por cierto, bitácora en que yo mismo tengo el inmerecido honor de publicar algunos de mis escritos). Vamos, que es periodista y escritor fecundísimo, del que alguien como yo aprende -y disfruta-.

Y estoy seguro de que también miles y miles de lectores de esta benemérita bitácora, que sigue estando entre las pocas de España empeñadas en resistir el pensamiento políticamente correcto, con la consiguiente imposición del globalismo del Nuevo Orden Mundial y de la siniestra Agenda 2030; otras serían El Español DigitalAlerta DigitalContando Estrelas, la web de Democracia Nacional…

Y los que siguen son los cuatro artículos ya referidos:

Yo no sé lo que va a pasar hoy en las elecciones catalanas, ni tú lo sabes, ni él lo sabe, ni nosotros lo sabemos, ni vosotros lo sabéis, ni ellos lo saben…

Pero yo sí sé, y tú lo sabrás, y él lo sabrá, y nosotros lo sabremos, y vosotros lo sabréis y ellos lo sabrán…

Que aquí, en la España que se hunde, ya sólo quedan dos salidas: o Pablo Iglesias o Santiago Abascal. O lo que es lo mismo: Izquierda (en este caso dictadura marxista-comunista) o Derecha (en este caso democracia constitucional, católica y española).

Todo lo demás es un cuento. Todos los demás son adornos , cómplices necesarios a un lado y otro. Como en el 36. Allí, al final, sólo hubo Comunismo y españolismo. Negrín y Pasionaria, Franco y José Antonio. Dictadura comunista o Dictadura nacional.

Verdades como puños las de Julio Merino.

Esto es: o VOX arrasa en las elecciones en Cataluña de este 14 de febrero de 2021 (soñar es libre), o en Cataluña tomarán definitivo asiento los agentes del mal, los violentos que profieren insultos, calumnias y amenazas contra VOX hasta la agresión física y el tornillazo mismo, no en balde cipayos que son del Nuevo Orden Mundial, de la siniestra Agenda 2030.

Cosa que ya están decididos, por cierto, a llevar a cabo en USA, aprovechando el triunfo de Joe Biden. Y que intentarán también hacer con la actual Rusia de Putin. Definitivo asiento, sí, que tomarán los agentes impulsores de la invasión migratoria y el multiculturalismo dinamitador de los valores civilizatorios de la tradición cristiana.

O VOX arrasa en Cataluña o todos los herederos y epígonos de la burguesía catalana (radicalmente insolidaria, como todas las burguesías aquejadas de ínfulas separatistas) y todos los pijoprogres que siguen votando PSOE se van a salir con la suya, una vez más.

O arrasa VOX en estas elecciones en Cataluña o asistiremos a un nuevo impulso a la ideología antivida y totalitaria LGTBIQ, al feminismo supremacista, al laicismo anticristiano, al crimen del aborto y de la eutanasia (defendida esta incluso por seudocatólicos o progreeclesiales).

O arrasa VOX o arrasarán las maquiavélicas, tóxicas y antiespañolas fuerzas del separatismo catalán, cuan racistas, egoístas, infundas y falsas son, apoyadas en la permanente traición de PSOE y de Podemos, hoy por hoy organizaciones políticas completamente traidoras a España: bastardas o espurias agencias de nepotista colocación y empleo.

O arrasa VOX en Cataluña o los sacamantecas del indepentismo catalán, con la complicidad de la castuza de Podemos y del PSOE, van a seguir implementando su agenda siniestra fundamentada en la demagogia, la hipocresía, el nepotismo, el arribismo, el caradurismo, la mentira, el pijoprogresismo o progresismo de salón, el antiespañolismo insolidario…

O arrasa VOX en Cataluña o en Canarias seguiremos padeciendo una invasión migratoria de la que las organizaciones políticas que actualmente detentan el poder en nuestra comunidad (PSOE, Podemos, Nueva Canarias, Coalición Canaria, Agrupación Socialista Gomera, Partido Popular…) se desentienden; ante el que se lavan las manos, como Pilatos; ante el que perpetran la demagogia, la manipulación de la realidad y la mentira…

O arrasa VOX en Cataluña y luego se produce un acercamiento-entendimiento con los núcleos que queden en el PP y en Ciudadanos que no hayan claudicado al globalismo de los planes siniestros del NOM y de la Agenda 2030, o se implementarán más impune y descaradamente los planes de los que desean convertir el mundo en un paraíso a lo chino. (Sin embargo, hay voces que aseguran que en tales formaciones no queda ya nada rescatable.)

O arrasa VOX en Cataluña y luego se intenta llegar a algún tipo de colaboración práctica, a algún tipo de frente común, con otras organizaciones identitarias y patrióticas que actualmente están fuera del arco parlamentario y de las instituciones, buscando lo que une y tratando de dejar en la medida de lo posible a un lado las diferencias, o España saltará hecha añicos por los aires, completamente balcanizada.

(Esto es, o se logra consolidar en España un movimiento patriótico e identitario fuerte, algo así como lo que existe en Francia con Jean-Marie Le Pen y en Italia con Mateo Salvini, y desde luego en Hungría con Viktor Orban o en el Gobierno de la actual Polonia, o no habrá nada que hacer para salvar a España de su hundimiento definitivo. Empero, voces hay que afirman que este proyecto es inviable, porque justamente VOX no pasaría por ser un partido lo suficientemente patriota e identitario y sí liberal,  prosionista, en verdad instalado en el sistema, etcétera.)

O arrasa VOX en estas elecciones catalanas de 14 de febrero de 2021 o España seguirá agudizando su agonía: su desmantelamiento, su desvertebración, su estrepitoso fin como una de las naciones más viejas de la vieja Europa.

Porque desde luego, como se atrevería a afirmar una personalidad como monseñor Carlo Maria Viganò, Dios está con nosotros, Dios está con los que se empeñan en resistir a las tenebrosas fuerzas del NOM y de la Agenda 2030.

Postdata (o cómo tomar el pulso a la realidad el día después)

Cuando vea la luz este escrito, ya sabremos los resultados electorales en Cataluña. Sin bola de cristal y por tanto sin capacidades de vaticinio, empero sueño con no equivocarme en esta ocasión. Sin embargo, me he equivocado, iluso o ingenuo de mí: gana Salvador Illa, el nefasto socialista responsable máximo de la pésima gestión de la pandemia del COVID-19 en España, con 120.000 fallecidos.

Pero sobre todo ganan los partidos independentistas (Ezquerra, los de Junts y los de la CUP), y sucede la debacle de una derecha que sigue buscando ansiosamente el centro (el centro de qué, ¿de la nada?), y solo VOX salva los muebles con 11 diputados. Esto es, salva los muebles hasta cierto punto, siendo optimistas, pues a decir verdad sus 11 diputados al lado de la abrumadoramente mayoritaria fuerza parlamentaria que van a tener las agrupaciones separatistas catalanas…

El PSOE no es de fiar por mucho que en las actuales elecciones catalanas haya predicado moderación, decisión de no pactar con los separatistas, y vocación constitucionalista.

No es de fiar porque en innúmeras ocasiones ha acabado diciendo o haciendo Diego donde han dicho o propuesto hacer digo; una de las últimas veces de este sistemático incumplimiento de la palabra y la promesa dadas, el mal ejemplo dado por el propio Pedro Sánchez, quien juró y perjuró que jamás pactaría con Podemos y con los separatistas para formar Gobierno, y sin embargo no le tembló el pulso cuando hubo de contradecir todas esas promesas suyas para conformar su Gobierno.

Pero sobre todo la gran damnificada tras estas elecciones es España. Ergo, malos tiempos para la lírica, o sea, para la noción y realidad de la patria que amamos desde lo identitario, lo patriótico y la tradición cristiana. Ganan sus enemigos, ganan los de la anti-España: el PSOE, la criminal y genocida Ezquerra Republicana Catalana, los anarcoburgueses de la CUP (insolidarios y odiadores de la patria común, como buenos separatistas), los separatistas de Junts, los pijocomunistas de Podemos…

Pierde la España fundamentada en las raíces civilizatorias cristianas. Pero no faltan motivos para la esperanza, porque los 11 parlamentarios de VOX son un grito de hartazgo de la población española y catalana que reside en Cataluña ante los enormes retos y problemas a que se enfrenta nuestro país.

 Luis Henríquez Lorenzo ( El Correo de España )