ESPAÑA NO ROBA

Aunque los conductores del independentismo se envuelvan en esteladas y vendan una suerte de Arcadia feliz, la realidad es que existe un claro intento de borrar un régimen corrupto larvado durante 30 años de hegemonía de la antigua CiU.

La refundación en las siglas PDeCAT no entierra las mordidas del 3%, las sedes embargadas, los casos como Pretoria o Palau entre otros de una larga lista de financiación ilegal o la condición de imputados de todos los miembros de la familia Pujol. Al contrario. Más bien evidencian que tuvieron la urgencia de ir al «choque de trenes» para tapar décadas de robo institucionalizado.

A estas alturas de la película de enredo catalana, quedan pocas dudas al respecto de tal vínculo.

Antonio Martín Beaumont ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor