ESPAÑA SE ELIMINA ASÍ MISMA DEL MUNDIAL

Tras caer eliminada en octavos de final y en la tanda de penaltis, la participación de España en el Mundial puede calificarse sin ambages como un fracaso estrepitoso, que se suma al de hace cuatro años en Brasil. Ante Rusia, la Selección no mostró ni intensidad, ni profundidad, ni habilidad para buscar alternativas cuando se vio atascada entre la inoperancia propia y la eficacia defensiva del rival. Su juego fue un bucle interminable y soporífero de posesión del balón. Un patrón de juego estéril, sin capacidad ofensiva y sin mostrar el más mínimo signo de la brillantez exhibida durante su etapa de oro.

La Selección rubricó de forma lamentable un torneo que comenzó con la decisión de Luis Rubiales de destituir a Lopetegui en vísperas del arranque del Mundial. El arrebato de Luis Rubiales sumió al equipo en una crisis que debió haberse evitado. A ello se suma la falta de reflejos de su sustituto en el banquillo y los síntomas de agotamiento de una generación de futbolistas que necesita ya un relevo. 

Ante tal cúmulo de errores, podría concluirse que España se eliminó a sí misma. Ahora urge buscar a un entrenador que acometa una profunda renovación y que devuelva la mentalidad ganadora que llevó a España a lo más alto del cetro mundial.

El Mundo