ESTADO INSOSTENIBLE Y DESESCALADA

La emergencia del coronavirus amenaza con provocar una crisis económica sin precedentes en la historia reciente de España. No estamos ante una recesión cíclica, sino ante un crack agravado por la pésima situación de las cuentas públicas de nuestro país.

El Gobierno más débil de la democracia -aún no ha sido capaz de aprobar unos Presupuestos- necesita colocar 300.000 millones de deuda en los mercados este año, un 50% más de lo previsto. Pese a ser una cifra récord para el Tesoro, el Ejecutivo de PSOE y Podemos sostiene que no contempla pedir un rescate.

A partir del 1 de mayo habrá 21 millones de ciudadanos cobrando del erario, entre desempleados, trabajadores afectados por los ERTE, funcinarios y jubilados. Es una cifra insostenible, máxime en un Estado cuya deuda pública sobrepasa el 95% del PIB.

A esta lacerante realidad se suma la inoperancia de Moncloa para establecer con tiempo un plan de desescalada.

Está previsto que lo presente hoy, pero debiera haberlo hecho mucho antes. De ello depende que las empresas concreten sus propios planes de salida del confinamiento, lo que a su vez permitiría salvar miles de negocios y de empleos.

Los bandazos del Gobierno no harán más que ahondar aún más la devastación económica.

El Mundo