Leo en ABC anteayer que la señora ministra de Igualdad quiere dotar de identidad a cuantos a la identidad soñaban haber escapado.

A partir de la era Montero-Iglesias, se estampará código sexual de barras sobre el lomo de todo animal deseante. Es un viejo anhelo totalitario: tener catalogado y archivado a cualquier bicho.

En rigor, no hay más identidad que la numérica. Lo demás son metáforas. Sobre esas metáforas reposan convenciones.

Todo lo humano rueda sobre ese sistema de ficciones que lo convenido fija o finge fijar. Un puro pragmatismo administrativo.

¿Qué digo cuando digo que soy bombero, jugador de mus, fetichista, zapatero, chupatintas, futbolista, esteta…?

Nada de mí.

Gabriel Albiac ( ABC )

viñeta de Linda Galmor