ESTO VA DE OTEGUIS Y RUFIANES

Que no se haga muchos líos el doctor, que esto va de soberanía o hemos terminado de hablar. Eso es más o menos lo que le vino a decir ERC ayer a Sánchez, todo un chasco pues Adriana Lastra le había asegurado el pasado viernes que la negociación iba viento en popa y sería cosa rápida rascar al menos la abstención, que antes de Navidad le iban a quitar al presidente el remoquete de «en funciones».

No parece que vaya a ser así. Casi a la misma hora, aparecía con un ejemplar del Plan Ibarretxe Arnaldo Otegui -ese sujeto que para el inefable Zapatero es una especie de Gandhi pero mucho mejor comido- para recordarle a Sánchez lo mismo, que esto va de soberanía.

Como a perro flaco (120 diputados) todo son pulgas, el frustrante resultado en las elecciones del 10-N no le da para mucho más que para rascarse, una vez que ha descartado un acercamiento al PP y Ciudadanos, ni de mentirijillas, por hacer el paripé y que no le saquen más cantares. Pero sarna con gusto no pica.

A estas alturas de su carrerón político y con unas tragaderas del diámetro del Eurotúnel, a Sánchez le da más bien igual que su negociación esté asociada a partidos progolpistas y filoterroristas. Ya echó mano de ellos para sacar a Rajoy de La Moncloa y por eso vuelve a fiar sus posibilidades a que Rufián y Otegui (atención a los chambelanes elegidos para su «rellegada» al poder) se avengan a darle el plácet en la investidura y una vez en La Moncloa, pues ya veremos.

Un Pedralbes II, por ejemplo, con sus mediadores internacionales jugando a los recortables con España, su «desfranquización», su derecho a decidir, su debate sobre la monarquía y todos sus avíos rupturistas imaginables; una reedición, en fin, de ese oprobio nacional que motivó aquella manifestación de Colón.

Porque esa es otra, PP y Cs no se podían fotografiar con Vox pero el PSOE puede hacerse un álbum entero (brindando incluso) con todos los grandes enemigos de la Constitución y de la unidad de España, estén en la cárcel o no.

La investidura va de soberanía porque esa ha sido la elección del doctor, mucho más preocupado por alimentar su ego inabarcable que por lo que le pueda suceder a España haciendo descansar su Gobierno social-comunista (todo muy del siglo XXI) sobre oteguis y rufianes.

Álvaro Martínez ( ABC )