ETA ” CHIKILICUATRE ”

Mi generación es la última que convivió con el terrorismo de ETA y comprendió que el misticismo de la democracia pasaba por desbancar la violencia estúpida y rampante que convertía las semanas en una concentración mortuoria. Hasta que se pueda hablar de lo de ETA, con toda la sangre volcada encima de las mesas pasará, probablemente, otra generación más, pero tocará hacerlo con más acierto de lo que ahora se hace con el franquismo. Será el penúltimo gesto sanatorio de una sociedad que habrá aplastado uno de sus demonios colectivos. Entonces sabremos definitivamente que no sirvió de nada. ETA fue una de las peores aventuras criminales de Europa, también por estúpida y mediocre. Muertos, acoso, extorsión, omertá, cinismo.

Existencias arrasadas, miles de profesionales atrapados por su locura, miles de millones de dineros invertidos, chantajes triunfales, gobiernos agrietados, políticas de choque que auguraban garantías líricas y otras promulgando ardores guerreros. No hace más de 10 años. Está documentado excesivamente en la prensa diaria. ETA creció en el anverso de nuestro vivir como una entidad humana y social. Pero era falso, tan sólo se trataba de un siniestro negocio por el que ahora hasta unos pocos curas piden escasamente perdón (sin aportar datos), con un sensacionalismo espiritual oportunista. La Iglesia acondicionó para la causa algunas sacristías feroces, pero tampoco las van a señalar ahora. Imagino que prefieren estar en pecado mortal que abochornados y culpables de cara a la verdad. Más o menos, como siempre.

A ETA le ha salido más gratis matar que a los muertos (y sus familias) morirse. Rompieron los nervios de varias promociones de mujeres y hombres. Pero lo cierto es que, de su paso por el mundo, no dejan más lección que la de ser unos mierdas que al final no han sabido ni apretar los dientes. ETA no se va pensando en nada, ETA fue arrasada. Representa hoy la versión chikilicuatre del principio de Arquímedes: desplazan más publicidad de lo que pesan. Chulearon a izquierda y a derecha. Hicieron del nacionalismo su tonto útil. Jugaron a decir las palabras del domador, pero el tiempo los situó en su perímetro natural: los guiños del payaso. Esto es fácil escribirlo hoy. Hace no más de una década tenías que guardarte de ese especimen por mucho menos. Y aun sí los hubo valientes entre quienes nunca apartaron la mirada.

Pero ha pasado el tiempo/ y la verdad desagradable asoma:/ envejecer, morir,/ es el único argumento de la obra. Ya nadie les guardará el sitio.

Antonio Lucas ( El Mundo )