” FALCON CREST ” CONTRA EL GIN-TONIC

Granados ha ejecutado la venganza de un mayordomo. Como si Chao-Li se vengara de Angela Channing. Un poco de lujo, de traición, de incesto, lentos apuñalamientos en el PP con sangre de terciopelo y espejos. Algo casi griego. Pero ahora lo griego lo hace la televisión, y unas corrupciones son televisivas y otras no. El PP es muy televisivo en sus crímenes, odios y chorizadas, en sus regatas de señoras y porteadores peleándose Serrano abajo, en el pelo de Bárcenas encerado como un ministerio, en los bigotes del ‘Bigotes’ donde está trenzado todo el clasismo de Orient Express del que el pueblo se quiere vengar con su venganza de criada. Pero en el PSOE sólo ves a Javier Guerrero, el pagador de los ERE, entre altramuces pisados, billetes rebozados y mamachichos de puticlub, repartiendo en los bares dinero para las criaturas igual que tabaco.

Qué escoger para hacer televisión revolucionaria de guais; qué escogería Roures, millonario que no deja de ser un abuelo con migajones y palomas a los pies, yayoflauta con bonoloto. Por un lado, el PP dando un final de temporada de Falcon Crest o el último acto de Don Mendo. Por otro, el juicio de los ERE, con Guerrero oyendo declaraciones que señalan a los de arriba, que chulean del taco de lo público, que azucaran gin-tonics con coca. A ver qué va a poner Ferreras en bucle (él va de periodismo intenso, pero sólo echa muchas horas de andamio silbando lo mismo).

El día en que Guerrero se oía como una psicofonía de discoteca, las noticias de La Sexta sólo mencionaron el cabreo del secretario judicial por leer tanto. Mamen Mendizábal decía el lunes que “no se valora el enriquecimiento de Esperanza Aguirre, sino el doping de sus campañas”: esa defensa de Chaves y Griñán, tan usada en La Sexta, dada esta vez la vuelta. Teniendo dinero público, pedir mordidas ya es esa parte en la que el PSOE andaluz sentiría pereza. Eso sí que es dopaje, comprar a la gente con duro de plata, como los caciques, no contratar fuegos artificiales y majorettesAntonio Miguel Carmona, en Al rojo vivo, nos hacía sonreír: “Cuando no luchas contra la corrupción, formas parte de ella”. Y en el banquillo de los ERE, sin maratones en La Sexta, me imaginé a Chaves y a Griñán meneando sus cabezas de tortugas del pueblo.

Luis Miguel Fuents ( El Mundo )