FELONÍA, INFAMIA Y COBARDÍA

La reunión celebrada en la Generalitat de Cataluña donde participaron Pedro Sánchez, en calidad de presidente del gobierno de España, y Joaquín Torra –inhabilitado- para representar al gobierno catalán, tiene al menos desde mi punto de vista los siguientes matices: -Felonía, infamia y cobardía-, ya que esa reunión tiene unas características que atentan contra la legalidad vigente, -como primera providencia-, Torra carece de la potestad necesaria para asistir a la misma en calidad de –presidente- del gobierno catalán, al estar –inhabilitado- por el Tribunal Supremo, por un delito de desobediencia, y ante su forma de comportarse de no aceptar la sentencia esta cometiendo un nuevo delito como es el de –usurpación de poderes-, (algo que sigue haciendo sin que nadie le pida explicaciones al respecto).

Pero lo más grave de la cuestión es que ambos eran conscientes de la ilegalidad que estaban cometiendo, de ahí que lo que hayan acordado no tiene ningún valor, que pueda afectar a la gobernabilidad de España y a las relaciones de esta con Cataluña.

Sánchez ha vuelto una vez más a demostrar la poca calidad política que le reviste, algo que lo inhabilita para presidir el gobierno de nuestro país, y supongo que ha asistido a esta reunión con el único fin de congratularse aun más con ese catalanismo furibundo que quiere romper la unidad de España, y el –infeliz- de Torra lo recibió en olor de multitudes quemando así los últimos cartuchos de –salva- que no de gloria, ya que no es presidente y ni tan siquiera diputado del gobierno catalán.

España con este gobierno sociopodemita esta sumergida en un síndrome cuya curación pacífica es totalmente inviable, desde Sánchez hasta indolente Planas ministro de agricultura, -posiblemente el último mono de este gobierno dada su constatada incapacidad-, todos se asemejan entre si al carecer de la más mínima preparación para sacar adelante a esta España moribunda y decadente que ellos mismos están creando, donde los contubernios surgen propiciados por esa desidia y los enormes desatinos de un gobierno –falaz, mentiroso y rupturista-.

Pedro Sánchez se ha metido en un –berejenal- del que no sabe como salir dada su inexperiencia política. Es consciente que la reunión Abalos con Delsy Rodríguez, ministra del gobierno narcotraficante de Venezuela, ha transgredido lo ordenado por la Unión Europea, -ofendiéndole- además a los países que conforman las Naciones Unidas y la Asociación de los Estados Iberoamericanos, que tienen –vetado- al gobierno liderado por Nicolás Maduro, por no -respetar- los Derechos Humanos, dándose la circunstancia donde los atentados contra los ciudadanos libres, -en forma de asesinatos, raptos y torturas-, y de una manera muy especial a los EE.UU., que su presidente Donald Trump ya le hecho llegar a través de su embajada en Madrid las –quejas- pertinentes por haber permitido a un ministro de su gobierno reunirse con la –sátrapa- Delsy, ya como manifestó, para que se justificara la reunión, -no hacerlo podría generar un conflicto diplomático.

Es inevitable que Pedro Sánchez termine por realizar una visita oficial a Venezuela, más temprano que tarde, de seguir obedeciendo cuanto le dictan su vicepresidente Pablo Iglesias y José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del gobierno español en la –época más aciaga por la ha pasado España una vez implantada la democracia-, que según se comenta se ha convertido en uno de los más fervientes amigos del dictador y narcotraficante Maduro, incluso se dice que recibe dinero de los –narcos- liderados por este –paria-, y de los otros de su misma calaña que rigen los designios del narco trafico en un país de la zona.

Torra y Sánchez al llevar a cabo esta reunión -al máximo nivel gubernativo según ellos-, han incurrido posiblemente en un delito grave –especialmente Sánchez-, Torra no puede representar a Cataluña ya que no tiene cargo alguno en la Generalitat, sin embargo sabiendo el presidente de España que esto era así llevó a cabo este –paripé- que lo deja contra las cuerdas, los independentistas ven en esta reunión un engaño más de Pedro Sánchez, que piensa que todos españoles somos iguales a él, y a su grupo de irresponsables y analfabetos ministros y colaboradores incluido ese mirlo blanco conocido por Redondo.

Los ministros del gobierno Sánchez sigue nombrando para cargos oficiales dentro de sus –ministerios- a delincuentes, y gentes de mal vivir sin tener para nada en cuenta sus diferentes –currículum-, donde más de uno de los elegidos siguen teniendo cuentas pendientes con la justicia, por la comisión de diferentes tipos de delitos, corrupción, suplantación, cohecho, prevaricación, etcétera, o sea que quienes tienen que velar por el cumplimiento de –legalidad- son unos verdaderos indeseable Son muchos los españoles que los hemos tildados con estos –epítetos- los que han accedido a estos cargos, dándose las circunstancia que estos sujetos ninguno esta capacitado para realizar estos cargos, pero el amiguismo se impone.

Es –indignante- que Torra no este privado de libertad después de los innumerables delitos que ha cometido, el sigue en sus trece y sigue actuando como presidente de la Generalitat estando como esta inhabilitado, sin embargo el Tribunal Supremo no actúa como debiera, y su cinismo llega al extremo de –exigirle a Pedro Sánchez le perdone 78.600 millones que esta le adeuda al gobierno de España, y es evidente que si la –canallá- que se ha instalado en nuestro país sigue por estos derroteros lo va a conseguir.

España ha caído tan bajo que Cesar Strawberry, condenado por el enaltecimiento del terrorismo por el Tribunal Supremo, dará próximamente una charla en el parlamento contra la Ley de la Seguridad Ciudadana, de la mano de Errejón.

El ministro del Interior Marlaska sigue dando que hablar ya que su comportamiento al frente de este Ministerio sigue siendo un total –contrasentido-, le prohíbe a la Guardia Civil –disparar- pelotas de goma en las -manifestaciones violentas-, llevadas a cabo por los separatistas catalanes, sin embargo en las habidas hace unos días en Jaén, protagonizadas por los –olivareros- le ordena a la –benemérita- hacer uso de ellas sin que hubiera motivos para ello. Esta es la España que nos quiere imponer este gobierno –sociocomunista-, donde un inepto ministro le hace cometer estos acciones –punitivas- a los Cuerpos de Seguridad del Estado, por lo que debería dimitir ya.

Juan Dávila-García ( El Correo de Madrid )