FIESTA DE PIJAMAS EN EL PALACIO DE INVIERNO

Lo pasaron… guay, por utilizar un término que se adapte a la ñoñería del momento. Al menos eso parece en el vídeo de más de siete minutos, nada zarrapastroso sino correctamente editado, que el personal a las órdenes de Irene Montero colgó en internet con la sorpresa que le dieron a su «jefa» con motivo de su 32 cumpleaños. Momento histórico para España, sin duda.

Ni en el chalé de Galapagar se vivieron semejantes albricias y alborozos. En realidad, no es que aquello contuviera un gramo de interés para el resto de los españoles; más bien al contrario, el «vídeo-chupi-guay» puede dar hasta alipori por lo que contiene de exhibición del poder conquistado y el infantil alarde de lo mucho

 que trabaja la cúpula del Ministerio de Igualdad, que ni en las minas de Silesia en el siglo XIX. Dime de qué presumes… «Ya he tenido tres reuniones y me quedan otras cinco», asegura una de las figurantes del festejo que a simple vista parece más agobiada por quién se encarga de traer la tarta del cumple que por semejante carrusel de encuentros de trabajo.

Luego otras subordinadas insisten en lo mucho que se «curra» allí mientras media docena de ellas preparan la sorpresa de acá para allá por los pasillos del Ministerio, sigilosas para que nadie reviente antes de tiempo tan emotivo evento a la gran lideresa morada. Por fin llega la tarta y todas, no menos de diez, se dirigen a un salón de rica y palaciega decoración en el que «la jefa» sostiene a su bebé, para entonar el típico (y desafinado) cumpleaños feliz. Enternecedor…

Es imposible imaginar qué cualidades adornan la sesera de quien ideó publicitar semejante vídeo-panegírico de Montero en su salsa ministerial, casi venerada por una entregada cohorte de subalternas que le doran la píldora con un desahogo que causa pasmo por su aire tardo-infantil y su inextinguible obsesión por la imagen.

Cuando se fueron a los «ejercicios espirituales» de Quintos de Mora se grabaron los veintitantos ministros cogiendo el autobús en La Moncloa, casi de madrugada. Dos mensajes: «somos el poder» y «no dejamos de trabajar». «Hasta en sábado, eh», especificó la ministra de Exteriores en su vídeo propagandístico del evento. Recuerden «Spain is back» hasta los fines de semana.

Hace unos días, vídeos camperos deslomándose por España en Quintos de Mora. El pasado jueves, retransmisión del cumple desde el ministerio de las mil reuniones. ¿Y mañana qué? Quizá una fiesta de pijamas en el Palacio de Invierno, tomado heroicamente y recuperado para la «gente».

Álvaro Martíne ( ABC )