FUEGO DE CAMPAMENTO

Pedro Sánchez ha reunido a sus ministros en la Finca de Quintos de Mora, imagino que después de haber ordenado que le cambiaran los colchones y  desinfectaran sus instalaciones por si quedaba entre los muebles algún resto la presencia de Aznar o de Bush.

El encuentro, según fuentes oficiales, se ha previsto para trabajar en las grandes líneas del gobierno y también para que se conozcan mejor entre ellos, aunque yo creo que saben de sobra de qué pie cojea cada uno de los que se sientan apretados en la mesa del Consejo de gobierno.

Son tantos que no caben en el lugar elegido para ese encuentro y algunos tendrán que irse a dormir a sus casas y se perderán el más probable fuego de campamento previsto para por la noche, que a buen seguro será el momento de los cotilleos y las confidencias.

Desde que tomaron posesión de sus cargos no ha trascendido ningún mal entendido entre ellos porque este gobierno, aunque no carece de debilidades tiene al menos dos fortalezas: la autoridad indiscutible de Sánchez que no piensa tolerarle a  nadie la mínima mariconada, y la ilusión de los ministros  de Podemos por continuar en el cargo hasta el final de la legislatura que les ha convertido en los miembros del ejecutivo más disciplinados. Ya se sabe que los estalinistas tienen esa virtud y jamás traicionan al líder porque conocen el camino que simbólicamente  lleva al paredón.

De hecho son los únicos que repiten,  contra toda evidencia, que la ex ministra Lola ha pedido perdón por sus devaneos con el comisario Villarejos, porque si hoy existe algún grupo político que daría su sangre para hacerle una transfusión al presidente de pantalones de pitillo, no es el socialista sino Podemos.

Sin embargo en este plazo de interinidad hasta que se haga efectivo su nombramiento como fiscal general de estado no dejan de sonarle los oídos al Presidente por la de gente del mundo de la judicatura – muchos de ellos de declarada sintonía con el Psoe –  que señalan el error de nombrarla para ese puesto tan destacado cuando le sobran opciones para designarla para otro cargo relevante  que no tenga que ver directamente con la justicia.

Los asuntos que previsiblemente tratarán los miembros del gabinete tienen que ver con las grandes líneas del ejecutivo, aunque hay dos que posiblemente no discutirán ni tampoco los ministros serán informados de ellas: las relaciones España- Cataluña y las relaciones España- Venezuela. 

Utilizo el lenguaje que conceptualmente entiende y practica el Presidente que ha decidido que para tratar con en fundamentalista y xenófobo como Quin Torra ya está él, mientras que para relacionarse con el dictador Nicolás Maduro en Venezuela y con su vicepresidenta en el territorio Schengen están Zapatero y Abalos.

En cualquier caso espero  y deseo que el gobierno pase un feliz fin de semana en Toledo.