FUERZA MORAL

Si hubiese más transparencia del Gobierno en la gestión de esta pandemia, probablemente no habría tanta furia callejera. Es comprensible el malestar, y es lamentable que quienes dirigen el país estén más instalados en la propaganda que en la claridad.

A pesar de ello, se equivoca esa sociedad indignada cuando cae en la trampa de los brotes de violencia. Esa ira contenida, y ahora desbordada, solo alimenta a los más radicales.

Siempre estuvimos contra las coacciones físicas de todo tipo, los «escraches», y no abandonaremos esa posición. Quienes van a protestar ante los domicilios de ministros hacen un flaco favor a la justa demanda de los ciudadanos.

La diferencia entre el chamán que recetaba jarabe democrático a los dirigentes del centro-derecha hace unos años y los que creemos en las sociedades libres, es que aquel fomentaba las acciones intimidatorias y coercitivas, y nosotros, el diálogo, la persuasión y el imperio de la Ley. Ya sabemos que España padece la hemiplejia moral de una izquierda cínica.

Hacerle el juego con los escraches es un error, y además pierden fuerza moral.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor

viñeta de Linda Galmor