FUGA DE EMPRESAS

La revolución a la que los antisistema de la CUP ha arrastrado al partido de la burguesía catalana amenaza con llevarse por delante la recuperación de Cataluña y lastrar el crecimiento de toda España. Así lo advirtió ayer el FMI sin entrar en valoraciones políticas. La inseguridad jurídica daña la economía. Por ello el Gobierno cumplió su deber al aprobar un decreto que favorece la salida de esta región de las empresas que lo deseen.

Pero el separatismo sigue obcecado. Solo así se explica que Junqueras reste importancia al cambio de domicilio social de CaixaBank a Valencia y Sabadell a Alicante afirmando que “se van als Països Catalans“. El fanatismo ha cegado a los responsables del exilio de la banca y de grandes entidades como Gas Natural, que trasladará su sede de manera temporal a Madrid. Y seguirán la trashumancia Abertis, Freixenet, Codorniú y tantas otras si no se vuelve a la senda de la cordura.

El Mundo