GIBRALTAR

España, al menos su Gobierno, parece que quiere dejar pasar de largo uno de esos trenes que la historia te ofrece de siglo en siglo. Me refiero a la situación de Gibraltar como consecuencia del Brexit. Es una evidencia más de la escasa ambición de país que padecemos.

Pero qué se va a esperar de unos políticos que por sentarse unos meses en La Moncloa están dispuestos a aliarse con los mismos golpistas. Gibraltar es un anacronismo que hace años debería estar resuelto a nuestro favor. Mientras, se ha convertido en un pozo negro de la economía europea, bajo el que sobrevuela una sombra de sospecha ante negocios de todo tipo que no resistirían el mínimo análisis del comportamiento fiscal de un país civilizado.

Tal incuria legal convierte esa situación en un escándalo internacional sobre el que no queremos posar nuestros ojos. Esta oportunidad que el Brexit nos brinda para homologar con el resto de la UE la anomalía gibraltareña, creo que la vamos a despachar en España por unos euros de cartón de tabaco. Somos una sociedad con pocas aspiraciones colectivas.

El Astrolabio ( ABC )