GLOBALES, PERO SOLO EN GESTOS

La estatua del Cristo Redentor de Río de Janeiro enfundado en la bandera de España es una de las múltiples muestras de simpatía que nuestro país ha recibido en todo el mundo por ser uno de los más golpeados por el coronavirus.

Bien está, pero quizá lo que necesita la humanidad no es la solidaridad global sino una vía para articular una gobernanza global.

La OMS carece de competencias, Trump es parte del problema y ni siquiera los aliados europeos parecen querer compartir información. Así que la pandemia solo se frenará mediante una cooperación intercontinental a todos los niveles, desde el político hasta el científico.

O la globalización cobra forma o los gestos bienintencionados no lograrán parar el repliegue nacionalista.

Raúl Conde ( El Mundo )