GOBIERNO DE EMERGENCIA

Si Rajoy conservara algún resto de dignidad y La Niña de la Sexta un mínimo de vergüenza, ayer hubieran llamado a la Zarzuela pidiendo perdón por financiar, habilitar y no impedir la bochornosa jornada golpista, y quedando a disposición del Jefe del Estado para facilitar la formación de un Gobierno de emergencia y de unidad constitucional (PP, Cs y PSOE) con dos tareas esenciales: frenar el proceso revolucionario que se ha puesto en marcha para destruir el régimen constitucional español y, tras imponer en toda España el régimen legal que permita eliminar las instituciones que se han rebelado contra el Estado (las catalanas, para empezar), convocar elecciones antes de que sean los golpistas y sus socios los que, tras una moción de censura, puedan convocarlas y legalizar el desguace de la Nación.

Evidentemente, tras admirar a Rajoy felicitarse de la jornada de éxito vivida por la democracia española y pedir a los golpistas que depongan su traviesa actitud, porque todo puede dialogarse en democracia, excepto combatir a los enemigos de la democracia, nadie dudará de que el Gobierno va a seguir como hasta ahora, o sea, unciendo a su destino a los dos partidos más (Cs) o menos (PSOE) constitucionales. Y a cambio de no haber impedido la celebración del golpe de Estado (que ha sido algo más que una consulta ilegal o un referéndum sin garantías: una abierta sedición contra España encabezada por los representantes del Estado en Cataluña), seguir sin impedirlo en el futuro. Todavía condecorará al traidor Trapero.

Pedro Sánchez aprovechó la triste jornada golpista para lamentar las cargas policiales, no tanto los delitos que las motivaron, y, sobre todo, para reivindicar a Pedro Sánchez, esa persona de principios que renunció a todo para no renunciar a nada. Lo que viene a significar: “Pablo, espera a presentar la moción de censura a que te lo diga yo, no Roures”. Y Albert Rivera, no sé por qué, me recordó al león del Mago de Oz, que perdió el valor en algún recodo del camino de losas amarillas. Ese que transita Inés camino de Iceta, creyendo que es Ítaca.

En resumen: Rajoy usurpó ayer las funciones del Rey convocando para hoy a los demás partidos para ver qué hace o deja de hacer él cuando los golpistas proclamen la independencia. Y no será mañana ni pasado mañana. Fue ayer o anteayer.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor