GRACIAS MIL, QUIM TORRA

El presidente marioneta de la Generalidad, Quim Torra, se ha ganado a pulso, por racista y pertinaz insultador, el desprecio general de la opinión pública. De los españoles escribe que somos “carroñeros, víboras, hienas, bestias con forma humana y una tara en el ADN”. Delfín Carbonell es el autor de un monumental diccionario titulado El soez, el en que agavilla los inagotables insultos del habla popular. Tal vez incluya en una próxima edición las procacidades de Quim Torra.

Todo el mundo sabe que un desprecio del presidente títere enaltece al que tiene la suerte de recibirlo. Las afrentas al Rey de Torra y Puigdemont han robustecido la popularidad de Felipe VI en toda España, incluida Cataluña, donde los catalanes constitucionalistas y responsables son más y mejores que los que se envuelven en la bandera del independentismo, muchos de ellos, por cierto, en un intento patético de sortear la acción de la Justicia.

Lo peor que le podría ocurrir al Rey es que un sujeto de la catadura de Quim Torra le elogiara. Lo mejor, es que continúe en su intento de denigrarle. Don Felipe ni paladea los elogios ni hace caso de los denuestos. Encarna la Monarquía defendida contra Franco por su abuelo Juan III, la Monarquía parlamentaria, la Monarquía de todos. Actuará siempre como el Rey de todos los españoles, incluido el presidente marioneta.

Y, naturalmente, defenderá, como hizo el 3 de octubre de 2017, la unidad de España y la Constitución, y asistirá, conforme a ella, a los actos que el presidente del Gobierno le indique o sugiera. Considera Pedro Sánchez que el Rey debe acudir a Barcelona para honrar y recordar a las víctimas de la atrocidad del año pasado. Y allí estará Felipe VI, el monarca sereno y tranquilo que ha cumplido siempre, de forma ejemplar, con su deber institucional. Quim Torra y su amo prófugo Carlos Puigdemont pueden organizar cuantas manifestaciones les vengan en gana. Don Felipe saldrá robustecido y no solo en el resto de España, también en Cataluña.

Una encuesta realizada por la prestigiosa GAD3 ha dejado constancia de lainmensa popularidad del Rey: el 75,3%, lo que contrasta con las cifras inferiores al 5% de todos los políticos nacionales, salvo Pedro Duque, que supera ligeramente el aprobado. Gracias, en fin, una vez más, a Quim Torra por el apoyo que han supuesto para Felipe VI sus insultos e infamias, sus injurias y afrentas.

Luis María Anson ( El Mundo )