GRETA NOS SALVA
por Fray Josepho

Tranquilos. La hecatombe, la tétrica tragedia,
el negro apocalipsis, la destrucción total…
afortunadamente, mañana los remedia
la niña Greta Thunberg, profeta doctoral.

Si Greta nos abronca, nos riñe y nos regaña;
si Greta nos dirige su fiera reprensión;
si Greta nos asusta, despótica y huraña,
pues es porque al planeta le queda salvación.

La ira de la niña, la cólera de Greta,
la furia de esta moza turbada y boreal,
con esas dos trencitas, protegerá al planeta
de máximo peligro, llamado capital.

La niña es inquietante. Nos mira y nos alcanza.
La niña, iluminada, nos habla como un dios.
La niña, en su trastorno, posee más pujanza
que cien nomenklaturas y mil politburós.

ESTO LO ARREGLA SÁNCHEZ
por Monsieur de Sans-Foy

La niña mira a la Tierra,
que se está recalentando.
La niña la mira, mira…
La niña la está mirando.
Pero Pedro, que es tan hombre,
y además de ordeno y mando,
va a traer la brisa fresca
con su polisón de nardos.

¡Ay, Federico García!
Tú, que yaces enterrado
en algún lugar ignoto,
insensible a los trabajos
de la Histórica Memoria,
ven y acúnate en sus brazos.

Mira qué talle torero…
¡Vaya presidente guapo!
Si ha sacado de la tierra
las partículas de Franco,
¿puede haber quien ponga en duda
que es capaz de hacer milagros?

La niña mira a la Tierra,
La niña la está mirando
y en la ONU hace pucheros,
pero Pedro, que es gitano
con la dermis de aceitunas
y jazmines amasados,
va a traer de nuevo el frío:
va a dejarnos congelados
y a subirnos la factura
de la luz y del butano.

Libertad Digital