GUARDIÁN DE PALABRAS

Cuando no hay palabras para definir fielmente el dolor, la rabia y la pena, es porque el golpe ha sido tan fuerte que enmudece la razón y el habla.

Cuando conocemos historias como la de Gabriel, sabemos que no hay palabras que podamos decir o escuchar porque ninguna lograría hacernos entender lo sucedido.

No hay palabras que expliquen nada, solo hay sentimientos que lo inundan todo.

Reyes Monforte ( La Razón )