HABEMUS PLAN, ¿ Y QUIÉN LO PAGA ?

Habemus plan. Ya no merece la pena valorar si ha sido demasiado tarde o no. Que, bajo mi punto de vista, lo ha sido. Tanto de parte del Gobierno español como de las autoridades europeas. Pero ya, una vez asumido, ¿para qué regodearnos de los efectos retardados de nuestros gobernantes? Lo importante es que ya hay medidas de choque para paliar, que no arreglar, la que se nos viene encima.

O debiera haberlas. Para todos. Familias, trabajadores, empresas, autónomos y la economía en su conjunto. Hoy sabremos con más precisión lo que han decidido las cabezas pensantes de este país. Un plan de medidas urgentes para ayudar a los más afectados y desfavorecidos.

Lo más relevante, evitar despidos y cierres de empresas por la caída de la actividad económica en todo el país. Aportando liquidez para las pymes y autónomos del sector productivo español, con líneas de crédito y medidas para facilitar su cumplimiento tributario con aplazamientos y moratorias.

También, ayudas destinadas a aquellos ciudadanos que se hayan visto obligados por las circunstancias a recluirse en sus casas tras el cierre de colegios, guarderías e institutos y que no puedan teletrabajar o reducir sus jornadas. Medidas todas estas con un coste -aún por cuantificar, pero «asumible» según el ministro Escrivá- que revertirá en las cuentas públicas, a cargo de una Seguridad Social que está temblando desde hace meses.

En cualquier caso, hoy Sánchez tendrá que anunciar si este plan incluye una inyección de capital al margen del que llegue desde Bruselas. Bastante escasito por cierto. Todos los países están anunciando sus propios planes de inyección de capital y son muy superiores al anunciado para el conjunto de la Unión.

De momento, España parece que al menos contará con lo que venga de Europa, que activará lo más rápido que pueda un fondo que alcanzará los 25.000 millones de euros, de los que 7.500 millones se lanzarán más pronto que tarde.

El caso es que el presidente del Gobierno, que no se ha atrevido aún a cuantificar el efecto económico de sus medidas de choque «porque dependerá de la duración de la crisis», confía en que precisamente por el esfuerzo económico que se hará se flexibilicen las normas europeas de contención del gasto público para facilitar el poder hacer frente al impacto «serio» que tendrá el coronavirus en la economía. España no está para muchas fiestas, desde luego.

Hoy también se espera que desde el Banco Central Europeo se transmita comprensión y se anuncien medidas de flexibilización para el sector, dado que ya hay merma de ingresos en infinidad de empresas y, por tanto, problemas para cumplir con los pagos de deudas. Los bancos, tampoco están para regalar dinero.

Si bastará con esto o no, lo iremos viendo, aunque por si acaso vayamos rezando para que así sea. Papá Estado paga. Pero no lo olviden, el Estado somos todos.

María Jesús Pérez ( ABC )

viñeta de Linda Galmor