O sea, como ha venido haciendo desde el principio este infausto Gobierno. Porque es que no ha dado ni una, y nos ha llevado a trompicones, saltándose la Constitución (en los dos estados de alarma), tomando decisiones sobre majaderías (como el color de la ropa de las niñas o lo que deben comer los niños) o legislando sobre asuntos muy serios, como la Educación, de forma bochornosa y muy peligrosa.

Realmente, y como escribió alguien, es el Gobierno “gafe” porque nos ha pasado de todo desde su llegada al poder.La pandemia, la increíble nevada de la Filomena, las reiteradas inundaciones en varios pueblos y ciudades, la elevación del precio de la energía eléctrica a cotas impensables, hasta la erupción del volcán de La Palma. Y ahora (last but non least), la crisis económica que se nos viene encima por el incremento de los precios de materias primas y de toda clase de productos.

Porque el incremento de precios es un fenómeno “en cascada” que afectará a todos los sectores y, en consecuencia, a todos los ciudadanos (menos a los que viven al regazo de los “monclovitas”, como es obvio).

Desde las obras públicas (que podrán llegar a paralizarse y sobre lo cual me remito al artículo que recientemente he publicado)  a la escasez de productos básicos, todo conduce hacia una tremenda crisis que, como siempre, este Gobierno no quiere o no sabe ver. Ineptos gobernando a ciegos sin remedio porque se supone (en eso se amparan) que es lo que hemos elegido todos los españoles, y que ahora corre el peligro de llevarnos hacia un abismo en donde todos (menos ellos) acabaremos despeñados.

Pero, a lo que vamos, el hecho cierto es que el Comité Nacional del Transporte por Carretera acaba de anunciar la convocatoria de tres días de cese de actividad de los camiones, entre el 20 y el 22 de diciembre, justo antes de la Navidad, en protesta por «el estado de abandono» por parte de este Gobierno social-comunista.

Y ello, porque el PSOE impulsa, en estos momentos, un plan para relanzar el “ferrocarrilque debe ser beneficiario del trasvase de mercancías y pasajeros de la carretera”, aprovechando “el despliegue de la alta velocidad ya realizado”.

Todo porque, según Sánchez, los camiones no entran en el reto de “descarbonizar”, habida cuenta de que los camiones contaminan, y porque Sánchez no se ha enterado de que la “alta velocidad” no sirve para el transporte de mercancías, sino exclusivamente, para el de viajeros.

Sánchez no se ha olvidado de ayudar al transporte por carretera por causalidad (más bien por ineptidud), porque dispone ya de un plan de ataque al camión ya que, según él, debe tener prioridad la “descarbonización del transporte”.

Según el plan del presidente y del PSOE, la “descarbonización del transporte supone el mayor reto para alcanzar el objetivo de cero emisiones de CO2 en 2050”.

Por eso, el plan continúa señalando que el “objetivo ha de ser que las personas lleguen a sus destinos de forma cómoda, asequible y respetuosa con el medio ambiente” y, para eso, se impulsarán, “en primer lugar, los cambios necesarios para evitar los modos más contaminantes de desplazamiento y favorecer, mediante la extensión de sus infraestructuras, la de aquellos con menor impacto, fundamentalmente ferrocarril y otros medios colectivos”.

Total, como el viaja en Falcon a todas partes, ni se entera de la misa la media, y por eso ni se atreve a pisar la calle o un tren, por puro miedo a los abucheos que va a recibir de los ciudadanos.

Pero la medida estrella (y con la que pretende estrellarnos) es, precisamente, la que bombardea al camión, como se deduce del siguiente párrafo de su absurdo Plan: “especialmente relevante ha de ser el impulso al ferrocarril que debe ser beneficiario de trasvase de mercancías y pasajeros de la carretera y de pasajeros del avión, aprovechando el despliegue de la alta velocidad ya realizado”.

Para ello, “se impone seguir avanzado en la electrificación de las vías, la utilización de trenes híbridos con hidrógeno líquidos en aquellas vías sin electrificar y medidas de eficiencia en la operación del tráfico ferroviario”.

Y todo este plan surge mientras, a escasos días de las fiestas navideñas, se puede producir un colapso por la falta de suministro de diferentes tipos de productos, precisamente, por el cabreo del transporte por carretera con el Gobierno.

Total … como Papá Noel viaja en trineo y los Reyes Magos en camellos, los regalos llegarán a tiempo sin contaminación alguna. La crisis logística ya se está produciendo a nivel mundial, pero un paro en el transporte por carretera sería un duro golpe para la economía en una España, todavía en recuperación, ya que, a menos que vayamos con mucho cuidado, nos va a llevar a todos al mismo “carajo”.

Claro que como los ciudadanos no tenemos ni “arte ni parte” ni en la toma de decisiones ni en el reparto del pastel, Sánchez y sus socios seguirán haciendo de su capa un sayo, gobernando a su completo antojo porque ellos ya tienen la vida solucionada.

A los demás …que nos den por donde más duele, porque estas son las reglas del social-comunismo separatista que nos gobierna ya que, por lo visto, parece que no existen otras.

José Luis Villar ( El Correo de España )