Me solivianta cuando en la prensa digital, o en medios de comunicación, hablan de socialistas buenos refiriéndose a personajes públicos o que ejercen algún cargo institucional.
Desde mi punto de vista, los votantes socialistas pueden subdividirse en tres subgrupos: el menos numeroso lo forman esas personas de buena fe que eligen esa opción proyectando sus propios conceptos idealizados del socialismo; los grupos de votantes socialistas mayoritarios son el brutal voto clientelar y aquellos que eligen esa opción por el manoseado argumento de «que viene la derechona».
Sea como fuere, no tengo ninguna duda de que sus mendaces e hipócritas líderes vampirizan todas esas intenciones de voto para beneficiarse de corruptelas y toda clase de privilegios burgueses (esos que dicen combatir), amén de monopolizar y socavar las estructuras de poder del Estado (de vez en cuando, no mucho por supuesto, les dan una migas a ese «socio encubierto» del PP).
Los jerarcas socialistas están en la actualidad mayoritariamente podemizados, de otro modo no hubiese salido Pedro «el MENTIROSO» como Secretario general (aunque lo que tenían para elegir si que suponía un dilema de órdago, porque eran tres candidatos a cual peor), y su acción de desgobierno ha puesto de manifiesto un delirio ideológico sencillamente nauseabundo.
Tratar de conseguir una evolución analítica entre los votantes socialistas es una tarea realmente compleja porque, con las muestras que están dando estos mandarines de cuarta de corrupción, nepotismo y  falta de ética, siguen todavía los dictados de sus «líderes máximos». En descargo de dichos votantes cabe admitir que los medios de comunicación gubernamentales (practica mente todos) están realizando una eficaz labor de adoctrinamiento.
Que nadie espere una actitud noble y patriótica entre sus diputados, ni que esos «antiguos socialistas buenos» hagan acto de contrición y renieguen de la historia criminal de este partido y  retiren el apoyo directo, o indirecto, al sátrapa de la Moncloa y su política liberticida, de ruina y de muerte.
Y menos aún de esos líderes regionales «críticos» (y los no críticos) que, a la hora de la verdad, cumplen sumisamente con todos los dictados de su amo. Si están pisando moqueta, en cualesquiera de los tres niveles de la estructura del Estado (nacional, autonómico y local), la raza de los socialistas buenos no existe al ser cooperadores necesarios de la acción política socialista, y se comprueba como el paso del tiempo trae líderes cada vez más nefastos y pérfidos.
Por cierto, la señora Calviño esta desperdiciando excelentes oportunidades para mandar a hacer puñetas a este mal gobierno y mantener, con ello, parte de su ahora ya maltrecho prestigio personal (probablemente se arrepienta en el futuro por no haber tomado una decisión valiente cuando ha tenido la ocasión y los motivos). Este mal gobierno socialcomunista es un barco que va a la deriva (por más que se autoaplaudan), y arrastrará a todos sus tripulantes, sin excepción, al deshonor y la vergüenza pública.
En España el sentido patriotico se ha estigmatizado de tal manera, por los socialcomunistas, que hasta las cosas mas sencillas como llevar la bandera de tu propio pais es motivo de clandestinidad y subversión (véase la reciente reacción del Abalorios).
Hace unos meses oí, o leí, una arenga que creo que ilustrará perfectamente (dentro de poco más de un mes) el tipo de ganado que pasta en el Congreso. Venía a ser una cosa así:
Quien al grito de¡VIVA ESPAÑA! no responde emocionado con un ¡VIVA! , una de dos, si es hombre no es español, o si es español no es hombre.
Ya veremos en septiembre, con la moción de censura, cuantos gritan ¡VIVA!
P.D.: Andan estos del PP como pollos sin cabeza desde el anuncio de la moción de censura. Desde el caniche guardián  de Teodoro (que se reunió hace poco con Zapatones y que tiene más futuro como lanzador de aceitunas que por sus declaraciones), pasando por Casado «el asustado» hasta llegar a sus cohortes de paniaguados mediáticos (ABC, el Mundo,  Libertad Digital,  Intereconomia), todos sin excepción «convenciéndonos» de que: no era el momento, haber consultado antes, que está moción fortalece a Sánchez y, tal cúmulo de despropósitos y estupideces que no enumeró por cuestiones de espacio. Estos tíos no se enteran de nada, viven en otra burbuja como los socialcomunistas. Es ahora o nunca (podía haberlo hecho el PP pero su cobardía congénita les inhibe tomar cualquier decisión no especulativa) el momento de minimizar los terribles daños que van a seguir ocasionando estos malnacidos del gobierno.
Es la hora para que las mujeres y hombres que priorizan a España, y los españoles, por encima de sus espurios intereses griten ¡ VIVA !
Rafael Lopez ( El Correo de España )